Culleredo ya tiene héroe oficial

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El Concello declara hijo adoptivo al hombre que salvó a cuatro niños en un incendio

18 jun 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

Hasta el sábado era un desconocido, salvo para sus vecinos de A Corveira, que lo conocían familiarmente como el señor Pepe. A partir de este viernes, José Gómez Bao será el héroe oficial de Culleredo. El Concello ha decidido convocar un pleno extraordinario para declararlo hijo adoptivo, entregarle la Medalla de Oro del municipio y concederle su nombre a una calle, cercana a su domicilio. Los méritos para tantos honores están plenamente demostrados. A sus 72 años, este hombre salvó de una muerte segura a tres hermanos de entre nueve y un año de edad y a su primo de tres. Los pequeños se encontraban solos en la vivienda familiar cuando se declaró un incendio en una habitación, que se extendió rápidamente por todo el inmueble. Ante los gritos de socorro de la niña mayor, Gómez Bao corrió rápido hacia la casa, situada enfrente de la suya. Los cuatro menores fueron sacados por una ventana por el señor Pepe, ya que era imposible utilizar la puerta de la vivienda. La única pena del anciano fue no poder salvarle la vida a uno de los hermanos, Manuel S. T., quien no pudo salir del inmueble. Gómez Bao es claro, franco y en ningún momento intentó convertirse en protagonista del trágico suceso. La fama le cogió por sorpresa. Los hechos sucedieron tan rápido que hasta pasadas veinticuatro horas no descubrió que, además de la pequeña herida en una mano, tenía la oreja derecha quemada, a consecuencia del desplome de las literas que había en la habitación de los niños. Tras reunirse ayer con el alcalde, Julio Sacristán de Diego, quien le comunicó la distinción, el señor Pepe afirmó: «Eu estou encantado de terlles salvado esas criaturas ós seus pais, despois que fagan o que queiran comigo. Eu estareilles agradecido». Además del homenaje, el Concello de Culleredo coordinará una campaña de solidaridad para ayudar a los padres del niño fallecido no sólo en el plano económico, puesto que se han quedado sin vivienda, sino también en el educativo y social.