El desenlace de la negociación de la salida del Reino Unido de la UE está próximo. Al principio de acuerdo alcanzado esta semana entre ambas partes le quedan aún decenas de flecos por sellar, por lo que el final del proceso podría deparar aún escenarios inesperados. La delicada situación política de May ha llenado de espinas unas conversaciones ya de por sí complejas.
Acorralada por las dimisiones y por las críticas, la primera ministra suplica a su partido que mantenga la unidad para sacar adelante el acuerdo de divorcio que pactó con Bruselas
Repentinamente debilitada por estas renuncias, la primera ministra británica ha advertido que un voto contra el controvertido proyecto puede implicar que no haya «brexit». Un diputado conservador ha pedido que May sea sometida a una cuestión de confianza