Así se expresa la coruñesa Bárbara Villar Lago, que todavía no se ha sacado el susto del cuerpo, después de ver como la tierra no paraba de temblar y los edificios se venían abajo en Talca, Chile.
A pesar de que las autoridades han decretado el toque de queda, en varias localidades chilenas turbas de personas llegaron hasta los establecimientos comerciales para llevarse agua, alimentos y artículos de primera necesidad.