El menor de edad declara que hizo su primera confesión porque estaba «asustado» y por presiones de la Policía, que le dijo que en caso contrario su madre sería detenida.
La familia solicita, al igual que ya ha hecho la Fiscalía de Sevilla, que se deduzca testimonio contra los padres del menor por un posible delito de quebrantamiento de medida cautelar.
El ministro dice que coincide «con el artículo 25 de la Constitución Española porque no le gustan los corredores de la muerte ni los corredores donde se agota la vida».
Javier G.M., apodado «El Cuco», ha sido retornado a un piso tutelado de menores después de que la policía lo detectara a menos de 50 kilómetros de Sevilla.
Se pronuncian así sobre la sentencia de la Audiencia Nacional que el pasado día 8 absolvió a cuatro responsables de la asociación Txori Barrote que habían colocado un cartel con fotos de etarras en su caseta durante la Semana Grande de Bilbao.
El menor se enfrenta a una petición de seis años de reclusión y será juzgado cuando la causa contra los cuatro acusados mayores de edad se encuentra aún pendiente de que los jueces decidan si deben ser enjuiciados por un jurado popular o un tribunal profesional.