Tienen unas dimensiones de 32 metros de longitud por 4,6 metros de ancho, y un peso de 22 toneladas cada una. Su colocación en la zona de acceso a la AG-56 y la AP-9 desde el periférico obligó a planificar desvíos en la circulación, pero se resolvió sin grandes atascos
Dientes de dragón, líneas en zigzag o isletas. Las marcas viales pintadas en la calzada se están imponiendo en las carreteras para que el conductor perciba que se aproxima a una zona conflictiva en la que debe reducir la velocidad y extremar la vigilancia.
Entre los factores que se tienen en cuenta está el volumen de tráfico de vehículos pesados y que bajo la estructura haya otra carretera o una vía férrea