La policía científica encontró restos de ADN de dos personas «desconocidas» en la cama de la víctima Al constructor coruñés Manuel Lodeiro lo atacaron mientras dormía. Primero, alguien le clavó un cuchillo en el pecho. Tuvo aliento suficiente para echar mano al filo del puñal, pero no pudo parar un segundo cuchillazo, que le seccionó la aorta. Luego le pusieron el arma en la mano. Pero en la mano equivocada. Probablemente, así murió Lodeiro, según los forenses. ¿Fue la Asturiana? Eso lo deberá responder el jurado, que tendrá que condenar o absolver a Pilar Gómez, la amante del promotor, que ayer volvió a ocupar su lugar en el banquillo de los acusados de la Audiencia Provincial de A Coruña.
ALBERTO MAHÍA