El Arousa quiere ampliar su base social para afrontar nuevos retos a medio plazo
En la última década, la entidad se depreció y el respaldo de los aficionados sufrió una paulatina reducción Seguir dependiendo, primordialmente, de las subvenciones procedentes de los organismos públicos o marcar como punto de partida la implicación de la sociedad en los avatares del club son dos forma de enfocar el futuro. Ambas alternativas fueron expuestas en la última asamblea del Arousa. «No tenemos ni balones», lamentaba un ex-directivo. Late un sentimiento. La junta directiva que encabeza Enrique Jiménez trata de avivarlo; se comprometió por cuatro temporadas e hizo una declaración de intenciones: dotarlo de patrimonio propio y hacerlo crecer de manera sostenida, apelando para ello al realismo. Quieren aprovechar la avalancha que supone el fútbol para convertirlo en el motor que atraiga al público, incluso a quienes no sean aficionados al balompié. Recién llegados a la entidad, en la mente de sus componentes bulle la idea de dotar de contenido a los apellidos Sociedad Cultural.