FÚTBOL / PROMOCIÓN DE ASCENSO A SEGUNDA B
30 may 2000 . Actualizado a las 07:00 h.La afición mariñana que anteayer acudió a la cita en el Municipal de Xove abandonó el campo entre lamentaciones, preguntándose porqué el Xove no fue capaz de aprovechar su superioridad numérica y cedió dos puntos que le habían encaramado a la primera posición del grupo A-3 de la promoción de ascenso a Segunda División B. Nadie encontraba explicaciones al bajón _¿físico? ¿mental?_ que experimentó en once de Jesús Gayol en los segundos cuarenta y cinco minutos. Incluso el propio técnico tenía dudas. Primero elogió «el esfuerzo y el juego» realizado por su equipo. Luego, se excusó diciendo que «hoy _por el domingo_ tuvimos las prisas y el aceleramiento que no puede tener un equipo que está con un hombre más y ganando», lamentó, aventurando al mismo tiempo que «si no hubieran expulsado al jugador rival, Emilio, seguramente no pasaríamos apuros, porque durante todo el campeonato estuvimos muy sobrios, sabiendo lo que teníamos que hacer en cada momento. Sin embargo, hoy _por el domingo_ con todo a favor, hubo jugadores que se fueron del partido». El equipo leonés exhibió un espirítu de sacrificio y garra que resultó decisivo en el triunfo final. Al estretega mariñano no pareció sorprenderle la reacción de La Bañeza. «Es normal que una promoción de ascenso un equipo tenga afán por ganar, aunque esté con siete en el campo», dijo. A su juicio, «el Xove Lago fue superior, tanto en juego como en ocasiones», por lo que dice sin titubeos que «no empató La Bañeza, sino que dejó de ganar el Xove». Despiste defensivo Jesús Gayol también hizo referencia a la jugada que originó el único tanto visitante, obra de Rupi en el minuto 81 al rematar en la frontal un saque de falta cerca de la línea de medios. Admite que «fue un clamoroso despiste de nuestra defensa», acordándose del segundo gol encajado en el primer envite disputado en Villaviciosa ante el Lealtad. «Estos despistes nos están costando puntos. A lo mejor nos vemos sin posibilidades por errores nuestros y no por aciertos del rival, como en los dos últimos casos», señaló. El domingo, ambos equipos se verán de nuevo las caras, aunque esta vez en el campo de La Llanera, en La Bañeza. En el equipo leonés no podrán actuar el central Emilio ni el guardameta Dani, dos de sus mejores hombres, que fueron expulsados, una circunstancia a la que Gayol restó importancia. «Ese es un problema para el míster de La Bañeza. Nunca se sabe si puede beneficiar o perjudicar», concluyó el míster mariñano.