FÚTBOL / ASCENSO A SEGUNDA B El Lalín pagó ayer su racanería futbolística con la primera derrota en la fase de ascenso. El partido fue un cúmulo de despropósitos. Solamente el último gol de Nando fue precedido de una cierta elaboración; el resto, consecuencia de érrores defensivos y de un penalty inexistente.
21 may 2000 . Actualizado a las 07:00 h.El equipo de Acevedo ejerció inicialmente un dominio territorial, ganando la batalla en medio campo gracias a la disputa de Michel y Alfredo, que siempre encontraban vías de salida en las dos bandas. Sin embargo, a los 26 minutos, Míchel se retiró lesionado, dejando a su equipo con ventaja en el marcador.La ausencia del ferrolano en la medular debilitó considerablemente al equipo lalinense, que poco a poco fue superado por un Siero que hasta el minuto 35, en el que se encontró con un gol de fortuna, no se había acercado por los dominios de Illán.El Lalín se limitó únicamente a defender su parcela y lanzar exporádicos, aunque imprecisos, contragolpes que siempre eran abortados por los centrales Fermín y Valdés. En cambio, el Siero concedió más sentido a su juego, olvidándose de la banda izquierda _sus diez primeros ataques fueron por esa zona_ y haciendo participar más a los jugadores de la medular. Velázquez, con 36 años, se encargó del resto. Marcó el segundo gol de penalty y el tercero, demostrando que es un hombre de área. El Lalín, con el 2-1 en contra, tuvo una inmejorable ocasión para empatar, pero Mella falló el penalty.