La UTE gallega formada por las firmas Copasa, CRC, COVSA y Taboada y Ramos es la adjudicataria. En 15 días se firmará el contrato de una obra que ha perdido más de cinco años en los despachos.
Analizará con las principales españolas y las patronales CEOE y Anfac las reformas previstas, entre las que destaca un plan para hacer aflorar la economía sumergida.