Otra de las grandes apuestas de la industria musical son las radios virtuales. Portales como Rockola.fm, Spotify o Last.fm han pasado ya de una primera etapa en la que solo los internautas más experimentados accedían a ellos a observar cómo el número de usuarios se multiplica según pasan los días. No obstante, aún están terminando de definir la estrategia más apropiada para contentar a todos y hacer rentable el negocio.
Lo importante ahora es adaptarse a los nuevos dispositivos portátiles para que el usuario pueda escuchar música en cualquier momento y lugar. Aunque ya contaba con una herramienta adaptada al iPhone, Rockola.fm presentó esta semana una nueva aplicación para atraer a los usuarios del teléfono inteligente de Apple. Su intención es fidelizar al usuario esté donde esté. Pone en el iPhone toda su discoteca, sin saturar su memoria, siempre a través de la técnica del streaming; es decir, escuchar en directo sin necesidad de descargar el archivo. La web adaptada al teléfono ofrece similares herramientas a las que da su versión para ordenadores: el oyente puede encontrar sus grupos preferidos a través de un buscador o seleccionar la música que quiera, en función de su estado de ánimo. Esta nueva opción virtual para escuchar música ha sido bien acogida por las discográficas como una técnica más para frenar la crisis del sector. No obstante, aún no les termina de convencer el que cuenten con versiones gratuitas en las que el usuario no paga por oír sus productos.
También Spotify está explorando el mercado de la telefonía móvil. Un operador ofrece una tarifa plana para que acceder, por el mismo precio, a las listas de música del portal. Esta nueva forma de negocio aún no está activa en España, pero el éxito que están cosechando las opciones ofrecidas por la operadora 3, en el Reino Unido, o Telia Sonera, en Suecia, apunta a que no tardará en llegar al resto de los mercados europeos donde Spotify triunfa.