«Microsoft 2.0» o cómo seguir adelante sin Bill Gates

Renate Grimming

OCIO@

Aunque su sucesión hace tiempo que se arregló, la pérdida de Gates no será un hecho insignificante

26 jun 2008 . Actualizado a las 16:36 h.

Microsoft ha vivido mejores épocas. A pesar de los récords en la bolsa, el viento sopla cada vez desde nuevas direcciones contra el mayor consorcio mundial de software en la era de la «Web 2.0». Y, justo ahora, Bill Gates, fundador de la empresa, visionario jefe y director de arquitectura de software, le da la espalda a la firma.

Mañana viernes 27 de junio es el último día de trabajo a tiempo completo de este veterano de la era informática en el complejo Microsoft de Redmond. Tras 30 años de una influencia determinante en la historia de la empresa, su retirada deja un gran vacío y lanza al aire la gran pregunta sobre el futuro de la empresa: ¿Habrá un «Microsoft 2.0» sin Gates? ¿Cómo será? Como un mantra, los ejecutivos de Microsoft repiten que la empresa continuará su curso sin cambios a partir de julio de 2008. «Aunque Bill reduzca su tiempo en Microsoft, su influencia sobre la empresa nunca disminuirá», se dice oficialmente desde Redmond. Para muchos programadores de la propia casa, Gates es aún hoy un ejemplo iluminador, y su opinión se toma como medida para casi todas las innovaciones de la empresa.

Aunque su sucesión hace tiempo que se arregló, la pérdida de Gates no será un hecho insignificante. «Un Microsoft sin Gates está en camino de convertirse en un Microsoft sin rumbo - al menos a corto plazo», comenta Maria Jo Foley, experta en Microsoft, en su libro «Microsoft 2.0».

Aún hoy, Microsoft obtiene la mayor parte de sus beneficios de miles de millones de su sistema operativo «Windows» y de sus productos «Office». Sin embargo, al contrario que hace cinco o seis años, Microsoft se enfrenta a desafíos completamente nuevos que le plantean numerosos rivales, y que podrían ejercer un efecto negativo sobre el historial de la empresa.

Después de las fracasadas conversaciones de fusión con Yahoo!, el objetivo de acercarse a Google, líder del mercado en el negocio de la publicidad online, se ha vuelto a alejar. No sin razón, astutas empresas de Internet, como Google, hacen la competencia al gigante de Redmond desde hace algún tiempo ofreciendo software de oficina gratuito en la red.

Entre tanto, cada vez son más las voces que anuncian el fin del software al estilo tradicional para los próximos años. Nuevos proveedores, como SalesForce, que ya no venden las aplicaciones de software en paquetes ni dan las correspondientes licencias, sino que las suministran como servicio a través de la red, han cosechado un éxito considerable en tiempos recientes.

El instituto de estudios de mercado Gartner vaticina para este tipo de «software como servicio» antes de 2011 una tasa de crecimiento de 22,1 por ciento - lo que supone más del doble del crecimiento total estimado para empresas de software. SalesForce pretende superar la marca de mil millones de dólares de beneficios antes de que finalice el año.

Sin embargo, estos desafíos no deberían representar un peligro inmediato para Microsoft en un futuro cercano. La empresa registró un volumen de negocios anual de 52 mil millones de dólares el pasado año y actualmente emplea a unas 80.000 personas en total.

A pesar de todos los errores estratégicos que ha cometido Microsoft, más del 90 por ciento de todos los PC's del mundo funcionan hoy en día con Windows e, incluso en el mercado de los navegadores, Microsoft mantiene una cuota de mercado del 75 por ciento. Aunque Microsoft cerrara inmediatamente sus departamentos de desarrollo y no invirtiese ni un centavo más en marketing, pasarían años hasta que el consorcio perdiera su posición en el mercado, estima Foley.

Por otro lado, precisamente las gallinas de los huevos de oro «Windows» y «Office» podrían convertirse en una tumba para Microsoft e impedirle progresar en el negocio en constante cambio de Internet.

Y es que Microsoft se ha convertido en un tanque pesado con su ejército de empleados y programadores para sus ágiles adversarios,comenta la especialista en Microsoft.

Despúes de aproximadamente año y medio de presencia en el mercado, el enorme éxito que se le auguraba al actual «Windows Vista» no ha llegado todavía. Por el contrario, han llovido duras palabras por parte de los analistas de Gartner en mayo. Windows se hace cada vez más grande y complejo y «la complejidad es enemiga de la rapidez», opina el analista de Gartner Neil McDonald.

Mientras los desarrolladores de software arrastraron consigo viejas cargas de 20 años de antigüedad, «Windows» debería cumplir actualmente tareas para las que no fue concebido, como en la red, en móviles y otros aparatos. Aparte, los ciclos de desarrollo de más de cinco años, como en el caso de «Vista», no son admisibles para los analistas, quienes opinan que, para seguir teniendo éxito con «Windows», debería renovarse «radicalmente» el sistema operativo.