29 ene 2008 . Actualizado a las 02:00 h.
Todas las investigaciones que se han puesto en marcha tanto en Estados Unidos como en Europa o Japón, cada una con distintas metodologías, se han marcado un objetivo común como primer paso antes de dar el salto: averiguar cuál es el número mínimo de genes indispensables para la vida. O lo que es lo mismo, para la producción de energía, supervivencia y reproducción. Es lo que se conoce como genoma mínimo, el molde a partir del cual se podrá diseñar de forma más sencilla microorganismos a la carta. Solo habría que cambiar las características de los genes para el objetivo deseado. Entre 200 y 300 es el número que se baraja.