Los socialistas consideran que lo ideal es construir una nave para el ganado en Lavacolla
03 sep 2011 . Actualizado a las 06:00 h.El recinto ferial de Amio nació con la pretensión de albergar el mercado de ganado en exclusiva durante una década, pero ya antes de agotarse este plazo se abrió el debate de que Amio no podía ser solo para el ganado. En el 2005 los sectores económicos de la ciudad ya reclamaron un recinto ferial apropiado y miraron hacia Amio. Entonces todas las voces se pronunciaron a favor de compatibilizar los usos. La concejala de Mercados, Reyes Leis, lanzó esta semana el asunto al aire: «Hay que plantearse si nos interesa tener un mercado de ganado que solo utiliza el recinto unas horas a la semana». Un mensaje similar dejaba ayer el ex alcalde de Santiago, Xosé Sánchez Bugallo: «Hai que tratalo con prudencia, pero é un recinto que non cubre gastos e que se usa poucas horas á semana».
El concejal socialista aboga por la revisión de los usos del recinto ferial para «adaptarlo ás necesidades de Santiago». Sánchez Bugallo confía en un «acordo razoable entre os gandeiros e a Xunta». El portavoz socialista indicó que la solución ideal sería adaptar el recinto ferial para acoger ferias y exposiciones y, por otro lado, buscar un lugar para la celebración del mercado de ganado en Santiago. Claro que para llevar adelante esta opción se precisaría, en su opinión, con el apoyo financiero de la Xunta de Galicia, y reconoció que «sendo realista» la situación económica no parece la más idónea para ello. En cuanto al posible traslado del mercado a Silleda, el edil socialista prefiere ser cauto aunque se mostró «aberto a discutilo».
Nave en Lavacolla
Bugallo apuntó que, en el 2008, el equipo de gobierno se planteó la construcción de una nave de menores dimensiones en Lavacolla. Aquel proyecto tenía un presupuesto de tres millones de euros. El concejal reconoció las dificultades actuales para conseguir la implicación de la Xunta en este proyecto.
En relación con las críticas hechas por los ganaderos por no haberle exigido a la concesionaria las inversiones necesarias en mantenimiento, Sánchez Bugallo explicó que la situación económica afectó gravemente a la anterior concesionaria (Trapsa) y el Concello adoptó la transferencia a Monfobus como una alternativa para evitar que el recinto se viera afectado por la quiebra de la empresa y quedara bajo la intervención judicial.
Por otro lado, Sánchez Bugallo apuntó que tenían entre sus planes de gobierno que el recinto de Amio y el Palacio de Congresos (finaliza la concesión en el 2014) pasaran a ser gestionados por Incolsa y darle así un impulso a la actividad ferial y de exposiciones.
La participación de la Union Europea en la financiación del recinto ferial de Amio tenía ligado un compromiso para el Concello compostelano, que debía destinar las naves a uso ganadero durante una década. El fin del compromiso se produjo en mayo del 2008 y, desde entonces, el Ayuntamiento ha venido planteando la necesidad de buscar la manera hacer compatible el mercado de ganado de los miércoles con otras actividades feriales que permitan rentabilizar al máximo la inversión. La construcción del recinto ferial se inició en el año 1997 y la financiación fue compartida entre el Ayuntamiento y la Unión Europea. La inversión municipal ascendió a 2.100 millones de pesetas; la UE ponía 300 millones de pesetas y otros tantos fueron invertidos por la concesionaria Trapsa.