Estudia qué carreteras del entorno tendrá que asumir el contratista, además de mantener la extensión de la AG-56
03 may 2010 . Actualizado a las 02:00 h.El Gobierno de Feijoo volverá a acudir al sistema de concesión para sacar a concurso el desdoblamiento del corredor que conectará la autovía Santiago-Brión (AG-56) con Noia, pero incorporará en el pliego de la licitación del proyecto nuevas cargas que tendrá que asumir la empresa adjudicataria. En concreto, Medio Ambiente prevé introducir una cláusula por la que la concesionaria quedará obligada a ejecutar, además de del mantenimiento de la nueva autovía, las tareas de conservación de otros viales de la zona que determine la consellería en el pliego del contrato.
El departamento autonómico con competencias en infraestructuras ya está trabajando en el pliego de licitación para determinar qué carreteras entrarán a formar parte de las obligaciones del contratista que resulte adjudicatario del desdoblamiento en autovía del corredor.
Las obras que dan continuidad a la AG-56, y que deben garantizar la conexión de Santiago con la costa por vía de alta capacidad a partir del 2012, comenzaron la semana pasada. De momento, la constructora está realizando los trabajos de señalización y acondicionamiento de la intersección existente. La disposición de esa señalización vertical y de personal que oriente el tráfico es necesaria para ejecutar unas obras que, aunque no interfieren en la circulación por la AG-56, sí lo hacen en los desplazamientos por la carretera AC-543. Cuando finalice la señalización del tronco de la autovía, entrará en servicio la nueva intersección, hasta la apertura al tráfico del corredor Brión-Noia.
El corredor, cuyo trazado tendrá una longitud de 18,2 kilómetros, cuenta con un presupuesto de 80 millones de euros. La infraestructura divide las obras en dos tramos, con un plazo de ejecución de 30 meses, por lo que el nuevo trazado tendrá que esperar a finales del 2012 para su puesta en servicio.
Además del reciente inicio de los trabajos para la conexión en Gundín del trazado de la autovía AG-56 con el del futuro corredor, en las últimas semanas, el proyecto ha registrado otros avances importantes. Por una parte, ya se han rematado todas las estructuras del primero de los tramos (Brión-Martelo, de 9,3 kilómetros), que incluyen los viaductos de Sampaio, Pasares y Naveira, además de 11 pasos superiores y 5 inferiores. Además, ha comenzado la fase de colocación del aglomerado. Pero también ha recibido un impulso la tramitación administrativa, con la licitación de la redacción del proyecto de trazado e impacto ambiental del desdoblamiento del corredor.
Medio Ambiente pretende así agilizar las obras entre Brión y Noia y, al mismo tiempo, avanzar en la tramitación de la conversión del nuevo trazado en autovía, aunque su ejecución tendrá que aguardar a la conclusión del corredor, que discurre en paralelo a la AC-543. Esas obras de desdoblamiento implicarán una inversión de más de 22 millones de euros, además de los 80 del corredor en construcción.