Un problema de accesos amenaza con retrasar las obras del AVE

A. Castroverde

PONTEVEDRA

08 feb 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Abril era la fecha mágica para comenzar al fin las obras del AVE a su paso por la zona Este de la ciudad. Pero todo parece indicar que en 60 días no va a ser posible. A lo sumo, solo podrán acometerse trabajos secundarios. El motivo no es otro que un problema de conexiones cuando se corte la calle Loureiro Crespo junto a la Pasarela. Dos nuevos viales alternativos, que debían asegurar cuando se efectúe el corte las comunicaciones con la carretera de Ourense y con la zona de A Parda, marchan con más demora de la prevista.

Hasta ahora, Concello y Fomento habían pactado en un proyecto reformado un paso bajo las vías junto a la curva de José Malvar. Este paso debía empalmar con el nuevo viario central del polígono residencial de Valdecorvos, que construye Vivenda, y establecer así una conexión entre José Malvar con la carretera de Ourense. De esta forma, se obviaría parte del problema que supondría el corte de Loureiro Crespo.

Las dos partes también habían pactado un segundo acceso hasta la zona de los Juzgados, a través de un nuevo puente desde Doce de Noviembre (anillo de A Eiriña) en las proximidades de Eduardo Pondal, puente previsto en el plan de ordenación.

El problema es que quedaban dos tramos sin resolver. Se trata de dos pequeños trayectos para enlazar este puente con Pintor Laxeiro-A Parda y para empalmar el paso subterráneo bajo las vías de José Malvar con el nuevo vial en construcción de Valdecorvos que, según el calendario lanzado por Anxo Quintana y Teresa Táboas a finales del pasado año, tendría que estar finalizado en mayo.

Entre los dos tramos sumaban solo unos 300 metros, pero el Concello calculó que podía llevarle seis años abrirlos con medios propios. Así que el gobierno local optó por hacer llegar a Fomento una propuesta de convenio para que fuese este departamento quien los asumiese.

Tira y afloja

Sin embargo, Fomento se mostró inicialmente muy reticente a actuar más allá de la zona de afección de la nueva línea de alta velocidad, según fuentes que siguieron de cerca los contactos. Ahora, sin embargo, se ha decidido a asumir estos dos viales por entender que, de otra forma, estaría retrasando sine die las obras del AVE al negarse el Concello a un inicio con Loureiro Crespo cortado y sin que, previamente, se habilitasen vías alternativas.

Aunque Fomento podría acometer la obra formalmente sin estos viales alternativos, no parece que pudiese resistir mucho tiempo la presión ciudadana que una medida así generaría. El problema es que ahora el ministerio tendrá que expropiar algo más de media hectárea y dar vía libre al proyecto de los dos viales de conexión con Valdecorvos y Juzgados en solo dos meses. Todo esto, según las indicadas fuentes, es «prácticamente imposible» que esté listo para abril. Así que todo apunta a las expropiaciones para ese mes o mayo y al comienzo de las obras en la ciudad en verano.

Previamente, podrán desarrollarse trabajos en otros puntos del tramo en los que no hay este tipo de problemas. La línea entre la estación de Pontevedra y Cerponzóns fue adjudicada a un conglomerado de empresas liderado por Sacyr en septiembre del 2008. Desde entonces, se abordó el proyecto reformado y gestiones previas.