El cámping era una opción típica de las familias para tener unas vacaciones económicas y a un solo paso de la naturaleza, tan importante en nuestra comunidad gallega. Sin embargo, en los últimos años, está siendo un problema encontrarse con asiduos al campismo y menos aún, con lugares en la provincia ourensana preparadas para ello.
La provincia de Ourense está a la cola gallega en cuanto a número de cámpings. Solamente siete están disponibles actualmente frente a los 14 de Lugo, 44 de Pontevedra y 66 de A Coruña. En el caso de nuestra provincia, los cámpings están situados en Entrimo, A Proba de Trives, Allariz, Castro Caldelas, Viana do Bolo y O Carballiño, abierto hace apenas un mes. De todos estos solamente el de Allariz pertenece a primera categoría en la liga de cámpings a nivel nacional.
En Aguas Mansas, Viana do Bolo, viven una triste situación. Tan solo una media de un par de personas acampan al día en las 43 parcelas con las que se completa el complejo. El cámping de Trives, está a tan solo 18 kilómetros de la estación de Manzaneda también tiene espacio en las plazas de acampada aunque los bungalós suelen estar más ocupados.
Es un lugar muy apreciado por su hermoso paisaje y por las nuevas posibilidades de turismo en zona de montaña donde el invierno es la época más concurrida.
Este año está siendo muy flojo en general para el sector del campismo. Todos ellos están con plazas libres en pleno mes de agosto, donde habitualmente más lleno suele haber. La crisis debería favorecer este tipo de turismo por su abaratamiento de costes pero la falta de medios o el mal clima están haciendo que este año las cosas vayan de mal en peor. Uno de los más grandes era el de Leiro, sin duda el protagonista de los veranos campistas en Ourense. Se trataba de un complejo de primera categoría y más de sesenta plazas, pero fue cerrado hace un par de años a expectativas de una apertura, en un lugar más acondicionado, que todavía no ha llegado.
El proyecto del cámping de Untes, con apertura prevista para el 2010, es uno de las grandes promesas del concello para incentivar este negocio a punto de caer en el olvido. Será el primero con instalaciones adaptadas a personas con discapacidades. Por fin una buena noticia para el campismo ourensano.