Cumplimos 300 números

Trescientas velas son muchas, pero en YES los años no pesan. Celebramos el triplete con nuestros mejores embajadores. Hoy los lectores más fieles toman la palabra

María Garrido

Trescientos números después, no hay mejor manera de celebrar el YES que darle voz a los lectores que permanecen fieles desde el principio. Fieles a las historias humanas, a las rutas gastronómicas de fin de semana, a las tendencias y las respuestas a todas esas curiosidades que nos pican a todos. Hoy son ellos quienes acaparan los flashes.

¿Bar o biblioteca?

Carlos y Juan Gómez Fernández, los dos hermanos que atienden cada día tras la barra del Celme Café de Vimianzo, lo tienen claro: «Unha semana sen ollar o YES non é unha semana completa». Quien entra en su cafetería se encuentra unas cuantas revistas y, junto a ellas, una gran pila de ejemplares de este suplemento. «Imos renovándoos, pero temos moitos para que a xente colla», dice Juan, que no tarda en definirse: «Son un friki total do YES». «É un suplemento moi de actualidade, moi fresco, ameno, superdivertido e fácil de ler. Teño dobre subscrición, así que cando o sábado levo o periódico á casa e esquezo a revista, a miña muller xa a reclama», añade el hostelero, que confiesa que lo que más le llaman son las historias humanas: «Os temas da vida, das curiosidades que conta a xente». Por supuesto, también barre para casa: «É coma unha guía hostaleira», comenta Carlos, y Juan está de acuerdo: «Me interesan las propuestas de ocio, de locales y de sitios para visitar. La fotografía también me llama mucho la atención, y los temas dan lugar a muchas conversaciones en el bar». Él ve en ella algo diferente. «Es una revista distinta, que no va solo dirigida a una cosa o a un tipo de público. Siempre te quedas parado en alguna página. Como véis, somos grandes patrocinadores», asegura. Y para prueba, sus sonrisas en la foto.

Todos los sábados

Desde A Mariña, Dolores Pino también es fiel a su cita de los sábados con el YES. Regenta el bar Normandy, es abuela orgullosísima de tres nietos y confiesa que la revista YES siempre es entretenida y tiene un hueco para los niños. Es, en palabras de ella, «el postre perfecto» de la semana, cuando llega el sábado siempre está atenta a las novedades que ofrece. YES es una revista agradable, que le encanta disfrutar con tiempo: «Apártoa para ter máis tempo para lela». Uno de sus reportajes preferidos ha sido uno de los últimos que se ha publicado: «Gustoume moitísimo a das mulleres traballadoras que poñen os mandilóns. Foi como volver á infancia!». «YES é unha revista moi cercana, que fai que te identifiques con ela», concluye esta lectora de A Mariña.

Fan desde el número uno

Lo de Luisa López con esta revista es un flechazo que dura ya 300 números. «Soy superfán desde el primero. Y puedo decir que un día me robaron el YES. Me dejaron el periódico debajo de casa y ahí quedó, ¡pero un vecino se llevó la revista! Era el segundo número», recuerda entre risas la joven, que confiesa que su ejemplar favorito es uno en el que salió su propio marido tras correr la media maratón. «Lo que más me gustan son las historias de cada día, como por ejemplo aquella familia que eran cinco generaciones de mujeres. Yo pienso: '¿Pero cómo consiguen estas historias?'», indica Luisa, que también se declara amante de las entrevistas a personajes de la vida pública y de todo lo que tiene que ver con el estilo de vida, la nutrición, el turismo y los planes de ocio. «Pero al mismo tiempo, te encuentras con temas profundos de vida como los niños prematuros», apunta.

Frescura a la gallega

A la periodista Inés Peleteiro lo que más le ha enganchado de los trescientos números del YES es su «frescura» y el acercamiento al mundo de las tendencias sin perder de vista el universo gallego, de la gente que te cruzas cada día por la calle. Esta comunicadora experta en moda se detiene cada sábado con los «reportajes curiosos» y pone en valor el planteamiento en página, «con esas fotos más desenfadas que rompen con lo que se puede ver en la prensa diaria». Su amigo Borja Portals es hostelero y es de los que puede opinar desde los dos lados de la página. Ha sido protagonista en alguna ocasión por sus iniciativas gastronómicas en Compostela, pero como buen empresario también trata de estar al día de los proyectos de otros colegas. Y ya sin la perspectiva profesional, es el primero en tomar nota de las recomendaciones para disfrutar de la vida.

Con mascotas en Vigo

Teresa Dafonte adora a los animales y es paseadora de mascotas. La viguesa se enganchó al YES leyendo un reportaje sobre gente con perros. «A partir de ahí me di cuenta de que a menudo incluyen temas que tienen que ver con ellos y me gusta que se tenga en cuenta». En la imagen aparece con Lisa, una border collie con la que congenia desde cachorrilla. Paseaba a sus padres y luego también a ella, aunque vive con otra familia humana. «Es muy lista, así que también disfruta del YES. Y como es escocesa e inteligente, lo entiende todo», bromea.

«¡Por otros 300 más!»

Ya ha sido sábado trescientas veces, y aunque irónicamente tendemos a considerar que el tiempo pasa muy rápido, 300 sábados equivalen a más de cinco años, algo de lo que se ha dado perfecta cuenta Asun Losada. «Me encanta el YES, es muy actual y habla de temas que le interesan a todo el mundo», dice esta ourensana, que afirma leer la revista desde sus inicios. «Lo que más me gustan son las recomendaciones que me llevo cuando la leo. Descubro restaurantes a los que ir, lugares que visitar y, en definitiva, planazos que se pueden hacer sin tan siquiera salir de Galicia», explica. La joven, natural de Castro Caldelas, destaca también lo que se divierte leyéndolo: «Tiene un tono muy cercano. Es una revista que entretiene, que apetece leer y de la que, aún encima, sacas cosas chulas que hacer». Y termina: «¡Por otras 300 publicaciones más!». Que así sea.

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