«Nos flipa que las niñas nos sigan»

Todas volvieron a ser raras con ellas. Las «sweeties», como se hacen llamar sus fans, se cuentan por millones. Tres años de trayectoria, el premio MTV al Mejor Artista Europeo y una legión de seguidores las avalan. Es el fenómeno Sweet California. Ni se te ocurra subestimarlas.


La historia se repite. Si en los noventa todas éramos Gery, Mel B o Victoria, ahora las niñas se miran en el espejo de Alba, de Sonia o de Tamy. El picante ha dado paso al dulce, y las Spice Girls han encontrado el relevo en las Sweet California. Es un auténtico fenómeno. No hay casa de niña preadolescente en la que no se repitan en bucle sus canciones. En la que no se vea cada semana su nuevo videoblog en YouTube. Y solo hace tres años que estas chicas iniciaron su andadura. «Carlos Marco, de Auryn, que es mi mejor amigo, me dijo que buscaban integrantes para una girl band», dice Alba, a la que todos reconocemos por su inconfundible pelo rosa. Atienden a YES justo antes de su concierto en Soria, aunque muy pronto aterrizarán aquí. El próximo domingo 16, el Palacio de Congresos de Santiago será escenario a las seis y media de la tarde de su segunda actuación en tierras gallegas. Antes llenaron el Palacio de la Ópera de A Coruña, y paralizaron Ferrol con su firma de discos. El año pasado ganaron el premio MTV Music Awards al Mejor Artista Europeo, galardón en el que compartieron candidatura con Alejandro Sanz. «Yo soy superfán, así que imagínate. Fue muy fuerte», dice Alba, que aún siente vértigo porque «todo fue muy rápido». Tanto que les dio tiempo a triunfar, a romperse y a recomponerse. Y de todo han salido reforzadas. No son muñecas rotas. Ni tampoco parecen el sueño de una noche de verano.

Ni ocho meses hace de la noticia que convulsionó a todos los «sweeties». Y es que en febrero, los fans se despertaron con la información de que Rocío Cabrera, la rubia del trío, dejaba el grupo «por motivos personales». Pocos días tardaron Alba y Sonia en dar la cara ante sus fans a través de su canal de YouTube. Y también pocos se retrasaron en nombrar a Tamy -otra rubia- como la nueva componente del grupo. La madrileña cantó sus primeras canciones junto a Alba y Sonia en la reedición del segundo disco del trío, al que titularon Head for the stars 2.0. Y mientras otras bandas se fracturan y no vuelven nunca más, Sweet California consiguió convertir un duro golpe en un disco de platino. También lograron mantener la amistad con Rocío. Y todo a la vista de sus fans: «Tengo formación en música y en danza, pero no había tenido nunca una oportunidad así. Ellas me la dieron porque además ya éramos amigas, y fue una transición fácil y natural, muy sincera. De hecho, esperaron a la hora de tomar algunas decisiones para ver si las aceptarían los fans. Muchas veces pienso qué sería de mí si hiciese todo esto sola, sería durísimo. Es muchísimo trabajo, y además en esta profesión hay mucha convivencia. Si no te llevas bien, no se puede sacar adelante», dice Tamy, que ya era amiga de Alba y de Sonia antes de incorporarse al grupo. ¿Y Rocío? ¿Estará preparando algo en solitario? «Bueno, a eso no sabemos qué contestarte. Creemos que ahora mismo no está embarcada en ningún proyecto, pero haga lo que haga nosotras la apoyaremos siempre porque ante todo somos amigas», dicen las chicas, que aseguran que su situación es incomparable con la de otras bandas que sí acabaron por separado. «One Direction son cuatro personas completamente diferentes que se juntan en un programa de televisión. Con el tiempo es posible que eso no funcione, porque hay que llevarse muy bien», dice Tamy. Aunque ella no vivió los comienzos, la verdad es que las Sweet California tampoco se conocían. «Cada una cantábamos ya por nuestro lado -Sonia y sus mechas californianas azules de aquellos tiempos ya eran muy conocidas en el mundo youtuber con su canal Sonia Obviously-, y luego ya nos dan la oportunidad de conocernos cuando surge lo de la banda. Tuvimos mucha suerte de encajar», aseguran.

La siguiente pregunta es obligada. «¿Sois conscientes de que en las casas de las preadolescentes no se oyen otras canciones ni se ven otros vídeos en YouTube que no sean los vuestros?». Y ellas se ríen. «Nos encanta ser un referente para todas esas niñas», afirman. Vaya si lo son. Cuando se lo planteamos, sí que se encuentran algún que otro parecido con las Spice Girls. «Me emociono solo de que me puedas decir algo así, de saber que las niñas puedan seguirnos. Las Spice eran mucho más adultas, nosotros tenemos otro rollo. Pero es increíble que las niñas se identifiquen con cada una de nosotras, aunque no hay ninguna rivalidad porque sigan más a una o a otra», dice Alba, quizás la Gery de Sweet California. Ellas tienen muy claras sus personalidades, que tratan de reflejar también en los estilismos: «Alba es más atrevida y arriesgada, la que primero se atreve con las cosas, y su estilo es más rockero; Sonia es la más dulce y Tamy la más racial».

¿Por qué California?

Pues por nada en concreto. La verdad es que lo de «sweet» viene por lo dulces que son, pero lo de California solo responde a sus ganas de internacionalizarse. «Queríamos darle un aire americano a la banda, y el Estado de California fue el que nos convenció para el nombre», cuentan. La jugada les salió bien, porque ya tienen unos cuantos fans no solo en Estados Unidos, sino también en Latinoamérica. «Nos gusta mucho cantar en inglés, pero siempre dejamos un espacio para incluir varias canciones en español en cada disco para temas más íntimos», declaran. «Vuelvo a ser la rara fue la canción que más veces me han puesto en casa por segundo», les digo. Y se vuelven a reír. Saben el efecto que genera ese tipo de temas entre las niñas. Ellas mismas confiesan haberse sentido así en su etapa escolar. «Normalmente, y a no ser que seas superpopular desde siempre en el colegio, que no suele pasar, atraviesas algún que otro momento difícil en el que te sientes precisamente así, como la rara, y te sientes insegura por muchas cosas. De repente te gusta un chico y no sabes cómo decírselo, o crees que no encajas», señalan. Para contrarrestar esa sensación, nada como escuchar su último éxito, Wonderwoman, toda una oda a la fuerza de la mujer. «Wonderwoman es una manera de decirles a las chicas que no tienen que sentirse mal por ningún chico ni por nadie. Afortunadamente, ahora la mayoría de nosotras ya no permitimos que nadie nos haga sentir de esa manera ni que nos menosprecien», indican tres chicas de las que, si uno bucea dos minutos por Internet, descubre hasta el punto exacto de sus manchas de nacimiento, su película favorita o sus rutinas para quedarse dormidas. Mientras tanto, y en medio del fenómeno que han desatado, ellas insisten en que cuando se miran al espejo siguen viéndose como tres amigas que, casi de un día para otro, han dado un salto de película. Y eso es precisamente lo que las hace dulces en lugar de picantes. El secreto de su éxito.

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