Brais Otero, hijo de panaderos que creció en el obrador de Cal Barral, lanza la marca artesana Crema, en dos tamaños y cinco sabores, para la hostelería y venta a domicilio en el sur de la provincia
11 ene 2026 . Actualizado a las 00:17 h.En el obrador de la panadería Cal Barral, en el lugar de Vilariño (O Hío, Cangas), el trabajo empieza de madrugada desde hace décadas. Pero en los últimos meses, en ese mismo espacio, a otras horas y con otro ritmo, ha comenzado a tomar forma un proyecto distinto. Se llama Crema (@crema.cheesecakes) y es la nueva línea de tartas de queso impulsada por Brais Otero, hijo de panaderos y parte de la última generación del negocio familiar de O Morrazo.
Crema funciona como una propuesta paralela a la actividad tradicional de Cal Barral. Brais se encarga directamente de la elaboración, que se realiza en el mismo obrador, pero en horarios distintos para que ambos trabajos sean compatibles. «Cuando yo elaboro, la panadería está parada, y cuando la panadería está trabajando, yo no estoy. Así no hay problema», explica el joven emprendedor.
«Partimos de la base de que ya teníamos la panadería. Esto no es una empresa todavía, es una sección de productos», cuenta, y confiesa que la idea surge de una combinación de gusto personal y oportunidad de mercado. «Las tartas de queso están muy de moda y a mí me gustan mucho. Me apetecía sacar algo diferente y centrarme en dar un producto de calidad».
Antes de lanzar el producto al público, el proceso fue largo. «Estuvimos un mes entero probando recetas y ensayando fórmulas hasta dejarlas perfectas. Después fue cuando las lancé a la venta». La receta original parte de la experiencia familiar: «Mi madre fue un pilar fundamental al principio. Ella trabajó muchos años como pastelera aquí y me dio una orientación. A partir de ahí fui modificando la receta hasta dejarla como está ahora», afirma.
Las tartas de la marca Crema se ofrecen en dos formatos: uno grande, de casi dos kilos, orientado sobre todo a la hostelería, y otro mini, individual, pensado para venta a domicilio. Actualmente, la carta incluye cinco sabores: clásica, pistacho, chocolate, Lotus y tiramisú de café. «La clásica, la de pistacho y la de Lotus son las que mejor están funcionando ahora mismo», señala.
Una de las claves del producto está en la elaboración. «Mis tartas son una fusión entre el queso —se guarda en el bolsillo el secreto sobre las combinaciones que utiliza— y el sabor que indica la tarta. No es una tarta de queso normal con un topping por encima. El sabor se integra dentro de la masa». Las tartas van al horno y necesitan reposo en frío antes de servirse. «No se pueden hacer en el día, porque necesitan horas en la nevera para que queden perfectas», explica advirtiendo a la clientela golosa e impaciente.
La venta se realiza principalmente a través de redes sociales, donde se gestiona tanto la promoción como los pedidos. «La gente nos escribe, le explicamos cómo funciona y en pocos pasos ya nos encarga la tarta». El reparto a domicilio cubre Vigo, O Morrazo y alrededores, con pedido mínimo de tres minis o una tarta grande para que el envío sea gratuito.
El proyecto tiene una fuerte apuesta por la imagen de marca, que se está construyendo, sobre todo, en redes sociales. El propio Brais diseñó el logo y el concepto visual, y cuenta con la ayuda de Raúl Fernández (@raushot) para el contenido. «Todo lo estamos enfocando a crear marca». Ya han empezado las colaboraciones con microinfluencers locales y el interés crece.
«Yo ya llevaba las redes de la panadería, pero necesitaba ayuda», confiesa, añadiendo que su colaborador forma parte del equipo en una vertiente ahora mismo esencial. Aunque Crema nace dentro de Cal Barral, el objetivo es que tenga recorrido propio. «La idea sería independizar la marca en un futuro», afirma. Entre los próximos pasos están la incorporación de nuevos sabores —«queremos sacar uno nuevo al mes»—, la ampliación de la presencia en hostelería y la búsqueda de soluciones logísticas para envíos a otras ciudades. «Nos escriben de Barcelona y de otros sitios de España, pero ahora mismo no podemos enviarlas. Estamos investigando cómo hacerlo», señala.
Del pan al postre
Brais Otero no llega a Crema únicamente desde la tradición. A sus veinte años, ha finalizado estudios de Administración y Gestión y actualmente cursa márketing, una formación que atraviesa de forma directa el planteamiento del negocio. «No es solo hacer un buen producto, es saber cómo presentarlo, cómo comunicarlo y cómo hacerlo llegar», explica. Mientras completa sus estudios, Brais compatibiliza la gestión de pedidos, la relación con hostelería y la promoción digital con la elaboración directa de las tartas. «Estoy en todo el proceso, desde hacerlas hasta entregarlas», resume, consciente de que esta fase es un período de ajuste.