La defensa del principal acusado por los 2.800 kilos de coca del Simione busca desvincular a su cliente y cuestiona la cadena de custodia del alijo
VIGO
Tras finalizar las declaraciones de los investigadores de la Guardia Civil, tomaron la palabra testigos que fueron investigados en su momento pero finalmente no fueron procesados
11 mar 2026 . Actualizado a las 14:39 h.La tercera sesión del juicio por el alijo de 2.800 kilos de droga apresado a bordo del barco Simione en diciembre del 2022 —una operación desarrollada por el ECO Galicia de la Guardia Civil y el EDOA de la Comandancia de Pontevedra— sirvió este miércoles para reiterar la estrategia de defensa del principal acusado, Pablo García. La vista estuvo marcada por las declaraciones de los últimos investigadores citados, encargados tanto de realizar vigilancias de calle de los objetivos policiales como de efectuar los registros de inmuebles una vez que la operación fue explotada. Todas las declaraciones de este miércoles se realizaron en presencia de los hombres acusados, que al igual que en las vistas anteriores estuvieron acompañados por la intérprete de uno de los procesados.
Los interrogatorios planteados por el letrado de García tenían una estrategia exculpatoria clara: desvincular a su cliente de la organización del alijo por lo que él considera que responde a la falta de pruebas de su presencia en las reuniones mantenidas por el resto de acusados.
La sesión también contó con la comparecencia en calidad de testigo de un agente destinado en las Islas Canarias. Este guardia civil fue la persona encargada de recepcionar los 2.800 kilos del alijo una vez que el Simione fue interceptado y trasladado hasta el archipiélago canario. En este punto, el interrogatorio de la defensa de García tuvo un objetivo muy definido: lanzar preguntas orientadas a poner en duda y cuestionar la cadena de custodia de la droga.
El cierre de la jornada estuvo protagonizado por un grupo de testigos muy particular: personas que en su momento fueron investigadas y detenidas en el marco de esta misma operación, pero cuyas acusaciones fueron finalmente sobreseídas, librándose de ocupar un lugar en el banquillo de los acusados.
El abogado del principal encausado aprovechó la presencia para formular unas pocas y medidas preguntas. Su interrogatorio fue directo y encaminado a una única cuestión: averiguar si conocían o habían mantenido en algún momento relación con Pablo García. La respuesta de todos los comparecientes fue negativa.
Para la sesión de mañana, jueves, están citados otros testigos que también fueron detenidos e investigados, pero finalmente no fueron procesados para ser juzgados. Destaca el testigo José Rodríguez Rodríguez, con una nutrida ficha policial desde hace años por tráfico de drogas y que pasó de ser considerado la mano derecha de García a quedar absuelto. Y eso que en el registro de su casa se encontraron los planos de pesquero casi igual al que finalmente transportó las casi tres toneladas de cocaína apresadas.