Descubren que la fortaleza del siglo XVII de San Miguel de Taborda es de origen romano

l.c.ll. TOMIÑO

VIGO

K12 Comunicación

Los comuneros de la parroquia de Tomiño dan a conocer el resultado de las excavaciones del entorno del baluarte de la Guerra de Restauración en el Miño

25 ene 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

El yacimiento de As Torres en la parroquia de San Miguel de Taborda (Tomiño), un baluarte de la Guerra de la Restauración portuguesa del siglo XVII, tiene un origen mucho más antiguo que se remonta a la época romana y medieval. Ayer se dio a conocer la intervención arqueológica realizada en el verano del 2025, que ha permitido documentar un complejo defensivo de larga duración, en el que se superponen una explotación minera romana, una estructura fortificada bajomedieval y una reocupación militar en la Edad Moderna.

Los trabajos se desarrollaron en el marco del proyecto Fortalezas da Fronteira. Hasta ahora, la principal hipótesis apuntaba la que As Torres fue una batería levantada por el ejército castellano en 1666, destinada a controlar el paso desde Goián hacia el valle de O Rosal y Tui, en uno de los momentos finales de aquella Guerra de la Restauración (1640?1668) por la que los lusos reclamaban un rey propio, Juan de Braganza, en lugar de un Habsburgo.

La coordinadora de este proyecto, la arqueóloga Rebeca Blanco-Rotea, explicó a los comuneros de Taborda que la elevación que investigan contiene una estructura anterior identificada como una posible atalaya o torre bajomedieval, lo que se vincula con el propio topónimo del lugar, apuntó.

El material arqueológico recuperado está compuesto mayoritariamente por cerámica de la Baja Edad Media, que aparece como material constructivo en las estructuras conservadas. Este hecho confirma la existencia de una fase de ocupación anterior, sobre la que se asentaron las construcciones posteriores.

Junto a este conjunto se documentaron también elementos metálicos, algunos de ellos compatibles con una intervención de carácter militar, lo que encaja con la reutilización del lugar en época moderna.

Uno de los hallazgos clave de la intervención fue la identificación de una segunda elevación próxima, en la que se conserva un recinto con parapeto, relacionado con el primero. Esto permite afirmar que As Torres no funcionó como una fortificación aislada, sino como parte de un complejo defensivo reutilizado a lo largo del tiempo.

Antigua mina

El conjunto se asienta sobre un antigua mina romana, aprovechada posteriormente como emplazamiento estratégico en la Baja Edad Media y, más tarde, integrada en el dispositivo defensivo de la frontera durante la Edad Moderna. La excavaciones fueron financiadas por la Xunta con la colaboración de la comunidad de montes de Taborda, y ejecutados por la unidad de arqueología de la Universidad del Minho, en colaboración con la Universidade de Santiago.