El fuego se reaviva en Oia tras darse por apagado de madrugada, arrasar 60 hectáreas y cercar varias viviendas

Carlos Punzón
C. Punzón OIA / LA VOZ

VIGO

CELE RODRIGUEZ

La carretera Vigo-Tui se ha vuelto a cortar, aunque los usuarios del cámping de Mougás han podido volver a sus tiendas y caravanas. El humo persiste en toda la ría de Vigo al sumarse el efecto del incendio de Vilaboa

23 ago 2025 . Actualizado a las 01:21 h.

El fuego ha vuelto a emerger pasado el mediodía en los montes de Mougás, en el municipio pontevedrés de Oia, azotado por un intenso incendio que devoró en cuestión de horas alrededor de 60 hectáreas. Las llamas se han reproducido ahora justo delante del cámping de Mougás, del que en la tarde de ayer fueron desalojadas 45 personas antes el riesgo que suponía el rápido y cambiante avance del fuego, aunque se mantuvieron mayoritariamente al otro lado de la carretera PO-552, la que une por la costa Vigo con Baiona y Tui. Los medios aéreos han tenido que regresar ahora a la ladera que discurre entre el hotel Talaso Atlántico y el cámping, para tratar de evitar que el fuego volviese a coger la intensidad que hizo temer ayer que toda la parroquia se viese envuelta en llamas, avivadas por un viento intenso procedente del mar con dirección hacia la montaña.

La piscina de una vivienda situada en el camino do Tallo, en cuyo cruce con la carretera de la red autonómica comenzó el fuego hacia las 18.45 horas de ayer, se ha convertido en herramienta fundamental para hacer frente al incendio de Oia. Los propietarios la pusieron a disposición de los efectivos de extinción y un camión de bomberos toma desde la noche de ayer agua de la pileta para acercarla al frente del fuego en primera instancia, y refrescar el terreno adyacente a mayores. Unos 800 metros de mangueras se extendieron por el monte hasta el punto más crítico desde el citado chalé, que llena de manera continuada la piscina desde un pozo situado en la misma finca. «Esta casa y las de su alrededor se salvaron gracias a esta piscina», no duda en señalar uno de los efectivos que está participando en la extinción del fuego. Algunos de los dueños de las edificaciones con carácter de segunda vivienda de veraneo, llegaron a la zona de madrugada tras ser alertados por otros vecinos y enterarse por los medios de comunicación, y se afanaron en regar sus jardines y casas para tratar de reducir el riesgo de que prendiese el fuego en ellas.

«Ahora toca regar mucho toda la zona. Ha sido poco para lo que ha podido llegar a pasar», resume a modo de balance la alcaldesa, Cristina Correa, en pie desde ayer, y con un notable agotamiento encima. La carretera Vigo-Tui permaneció cortada desde poco después del inicio del fuego hasta las siete de la mañana, y pasadas las 14 horas de hoy se ha vuelto a cortar en dirección Vigo por la cercanía de nuevo de las llamas. Decenas de peregrinos pasan por la zona, llegando protegerse con ropa la boca los más sensibles al humo. El nivel 2 de emergencia está desactivado desde esta mañana, tras decretarse por la proximidad del fuego al núcleo de población de Mougás. En la extinción del frente han participado dos técnicos, siete agentes, once brigadas, trece motobombas, una pala, un helicóptero y dos aviones.

Las valiosas pozas de Mougás no han sufrido daños, según las primeras estimaciones, como también se estima que han podido salir de la zona afectada los caballos salvajes que protagonizan cada año el curro de la sierra también de Mougás. Precisamente la explanada en la que se lleva a cabo el mítico curro se convirtió ayer en punto de ataque al fuego desde lo alto, estableciéndose cortafuegos en las pistas que llevan a dicho punto. 

El humo persiste sobre toda la ría de Vigo, al juntarse los efectos de los incendios de Oia y Vilaboa, situados en los dos extremos de la bahía, pero que prendieron de manera casi simultánea en la tarde de ayer. A última hora de la pasada jornada el Concello de Vigo recomendó a la ciudadanía que cerrase ventanas y persianas para evitar que el humo entrase en las habitaciones y pudiese afectar a las personas con mayor sensibilidad respiratoria.