Este año ya hay 2.500 litigios más que en el 2012, cuando no se cobraba por la justicia; preferentes, recobros de deuda y litigios familiares disparan la actividad
15 jun 2014 . Actualizado a las 07:00 h.El tasazo no ha funcionado en Vigo. Año y medio después de entrar en vigor la reforma del ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, las tasas judiciales no han desalentado a los litigantes ni han aliviado la carga de trabajo. El resultado es que los magistrados de Vigo ya se enfrentan en lo que va de año a 2.416 demandas más en el ámbito civil respecto al mismo período del 2012, cuando no existían estas tarifas públicas por acceder a la justicia. Entonces, los juzgados tramitaron 11.700 asuntos en cinco meses y ahora 14.374. Hay un 20 % más de litigiosidad, sobre todo por la acción de los preferentistas, la presentación masiva de demandas por impago de facturas telefónicas y por una mayor conflictividad matrimonial.
Las tasas judiciales gravan con cuantías de 100 a 300 euros la presentación de demandas, lo que solo ha servido para espantar a los ciudadanos que pleitean contra la Administración o recurren sentencias en la Audiencia. Los particulares y empresas que reclaman deudas, por contra, pleitean más que nunca contra los morosos y algunos se saben los trucos para que su paso por los tribunales les salga gratis y eludan el pago de las tarifas públicas.
De hecho, los precios no han logrado frenar la reclamación de deudas. Por ejemplo, tener que desembolsar 300 euros de tasas para demandar al banco no ha sido barrera para más de 917 preferentistas que reclamaron a los bancos en lo que va de año la devolución de sus ahorros atrapados. El ritmo de demandas ha bajado en el último mes y NCG ha cerrado 400 acuerdos extrajudiciales, lo que ha reducido los 1.820 asuntos que entraron en nueve meses. Pero la jueza sustituta no echa las campanos al vuelo: «Esto no ha acabado, va a continuar».
Las tarifas tampoco han frenado a los que exigen el cobro de sus facturas a través de los juicios exprés llamados monitorios. Un ejemplo típico son las comunidades de propietarios, que en lo que va de año han entablado 29 pleitos para exigir las cuotas impagadas a sus vecinos. A pesar de estar gravados con 150 euros, los monitorios han desbordado todas las previsiones. En lo que va de año, hay 538 asuntos más que en las mismas fechas del 2012, cuando no había tasas. Ya hay 3.006 demandas, un 18 % más que hace dos años. Existe una explicación: los monitorios más abundantes son aquellos que reclaman deudas inferiores a 2.000 euros, exentos de tasas. Por este motivo, muchos acreedores fraccionan una deuda grande en facturas pequeñas de menos de 2.000 euros para eludir el pago de precios públicos. También surgen fenómenos nuevos. En los últimos meses, multinacionales del recobro como la luxemburguesa LDF65 o la sueca Intrum Justitia han presentado en conjunto medio millar de monitorios para reclamar facturas de teléfono menores de 1.000 euros. Ir a los tribunales les sale gratis porque están libres de tasas y, como hacen envíos masivos por correo al juzgado, tampoco pagan un procurador. «Compran paquetes de deuda, una que vale 1.000 euros se la quedan por 300. Los juicios les salen gratis y con que ganen una demanda de cada cinco, ya les compensa», dice un jurista.
Más concursos
El mercantil también ha visto incrementar su actividad. La sexta parte de su trabajo ya lo suponen las demandas para pedir la retroactividad de las cláusulas suelo. Incluso 300 euros de tasas no desaniman a quien puede recuperar 10.000 euros pagados de más por intereses. Estos litigios no existían hace dos años. Incluso los concursos de acreedores han aumentado y ya hay más de 40 frente a 34 hace un año.
Los litigios de familia, exentos de tasas, también han continuado en ascenso en los dos últimos años. Ahora hay más demandas relacionadas con divorcios y separaciones, incapacidades e ingresos en residencias.