«Cuando Los Suaves deje de tocar lo hará como Dios manda»

Jorge Lamas Dono
Jorge Lamas VIGO/LA VOZ.

VIGO

El grupo ourensano repasa esta noche en Vigo las canciones de su primer disco para celebrar sus treinta años de carrera

18 dic 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

La sala Privée de Beiramar acogerá esta noche, a las 21.30 horas, el concierto de celebración de «los 29 años, 9 meses y un día» de la creación del grupo Los Suaves. Charly Domínguez y su hermano Yosi son los dos únicos supervivientes de aquellos tiempos.

-¿Cómo está el gato?

-Bien, maullando e ilusionado por los dos discos que sacamos este año, algo nada fácil en estos tiempos.

-Además, ¡van y los venden!

-Sí, pero ese es otro tema porque el control de ventas se hace por solo tres tiendas, y no suman los 400 deuvedés que se vendieron en Ourense y los de las tiendas pequeñas. Si por ejemplo, el Dalma vende todo eso en El Corte Inglés y en el resto nada, parece que es número 1 y no es así.

-Pero Los Suaves constatan sus ventas en los directos.

-Sí, pero es triste porque parece que la panacea de la música es Shakira o Lady Gaga. Los Suaves, evidentemente, ha vendido más que Sergio Dalma, al que yo quiero que le vaya bien. Somos un grupo de directo, para eso nacimos y no vamos a cambiar.

-¿No suena a condena el título 29 años, 9 meses y un día?

-Sí, es un título que trata de llamar la atención y que decidimos para no ir a la cifra justa. Pero, al tiempo, no es una condena porque es una situación que hemos escogido. Miramos hacia atrás sin ira y sin reproches por lo vivido. Todo esto, en un país donde se le tiene mucho miedo a las guitarras.

-¿Hace 30 años imaginó que tuvieran tanto éxito?

-No, aunque cuando me metía en cama había momentos en que pensaba en comerme el mundo. Pensábamos que era ir a tocar con Los Ramones y dar media vuelta sin ningún tipo de continuidad porque no esperábamos la respuesta de A Coruña en aquel concierto. Los críticos fueron a hablar de Los Ramones y terminaron hablando de nosotros. A partir de ahí vino todo lo demás, pero nuestras expectativas eran volver a Ourense y seguir tocando los fines de semana porque nos gustaba.

-¿Cómo es la gira actual?

-Estamos tocando el primer elepé, Esta vida me va a matar . Tocamos parte del deuvedé y, tras un pequeño descanso, atacamos el primer elepé entero. Ya lo hicimos en Gijón y ahora Vigo será la segunda ciudad donde lo hagamos.

-¿Cómo están ahora las canciones de aquel disco?

-Siguen teniendo vigencia. Si en 1981 cantábamos: «dos millones de parados y tú uno más», ahora solo tenemos que decir «cinco millones de parados y tú uno más». Quizá no es posible recuperar la ingenuidad que te da la osadía de no saber tocar y tirar para delante, y encima grabar un disco en 75 horas y mezclarlo. Ahí queda y plasma la ingenuidad de unas personas que tocaron con toda la pasión del mundo y eso transmite. Evidentemente ahora esas canciones salen de otra manera, aunque pretendemos respetar las canciones en su integridad, porque además de aquella época solo quedamos Yosi y yo. Son canciones vigentes porque no hablan de banalidades.

-Lo de «Adiós, adiós» fue un cachondeo, ¿no?

-Es el humor que tenemos los gallegos; también los andaluces tienen algo pero son menos simpáticos. Fue retranca. Ya en el anterior disco acabábamos con una canción con ese título que dejó desesperada a mucha gente. Pero no quiere decir que lo dejemos porque estamos todos en forma y con mucha ilusión, aunque ya no podemos pensar a largo plazo. Queremos que nuestra gente se sienta orgullosa de que cuando dejemos de tocar lo hagamos como Dios manda.

-¿Cómo está Yosi?

-Bien, con muchas ganas, en caso contrario el grupo tampoco continuaría. Lo tenemos todo y hay que aprovecharlo el tiempo que nos quede, disfrutándolo y divirtiéndonos.