Investigan a un individuo por exigir fotos y vídeos practicando sexo a cinco menores de Caldas de Reis

María Hermida
María Hermida PONTEVEDRA / LA VOZ

PONTEVEDRA

El Supremo ha decidido que el caso se reparta entre un juzgado de Caldas y uno de Almería.
El Supremo ha decidido que el caso se reparta entre un juzgado de Caldas y uno de Almería. FERNANDO VILLAR

El imputado es andaluz y contactaba con los chiquillos por Internet, ganándose su confianza a cambio de regalos. Hay también víctimas en Almería

12 mar 2026 . Actualizado a las 22:43 h.

Una resolución del Tribunal Supremo (TS) hecha pública por el Consejo General del Poder Judicial ha permitido saber que está en marcha una investigación por un caso de corrupción de menores que afecta a Galicia y a Andalucía. Y que no se descarta que cuente con más víctimas en otros puntos de España. De momento, están acreditadas cinco víctimas del partido judicial de Caldas de Reis y dos de Almería. Según los pesquisas policiales, un individuo, un varón mayor de edad, exigía a los menores fotografías y vídeos practicando sexo, en los que ellos aparecían masturbándose y realizando otras prácticas. Igualmente, hacía videollamadas con contenido sexual con los chiquillos. Señala el Supremo que el individuo, presuntamente, actuaba «con total desprecio por la integridad e indemnidad sexual de los menores»

El individuo investigado  actuaba desde Almería. Y los hechos objeto de investigación son unos presuntos delitos continuados de corrupción de menores en concurso con posibles delitos de abuso sexual. También se apunta la hipótesis, pendiente de investigación, de un delito de distribución de pornografía infantil. Los hechos consisten, básicamente, en que el individuo contactaba con los menores, a través de Internet y vía telefónica, y, una vez que se ganaba su confianza y, a cambio de regalos, les pedía fotos y vídeos de contenido sexual: desnudos, imágenes masturbándose.

El Supremo ha decidido que parte de la investigación sobre este caso se lleve desde Almería y parte desde Galicia, concretamente desde Caldas. ¿Por qué? Porque hay tanto víctimas de un sitio como de otro. De hecho, esto hizo que se elevase al Supremo una petición para que decidiese qué juzgado era el competente para la investigación y este tribunal decidió que sea un caso compartido, ya que las víctimas andaluzas vivían en Almería cuando se cometió el delito y es allí donde, en su caso, están los elementos principales del delito objeto de la investigación. En cambio, la investigación sobre las víctimas gallegas se lleva desde Caldas. 

Contra la decisión sobre la competencia del caso emitida por el Supremo no cabe recurso, así que el proceso judicial sigue ahora en marcha para llegar al fondo de lo sucedido.