Los tripulantes de los atuneros que arriesgan sus vidas buscando atún frente a Somalia se alimentan con el pescado que envía un establecimiento de Baiona
25 mar 2010 . Actualizado a las 13:52 h.Alimentándose con el pescado que sale del Atlántico se ganan la vida en el Índico. Los marineros que arriesgan sus vidas persiguiendo al atún y escapando de los piratas somalíes no comen el pescado que capturan en esas aguas. Lo compran a una pescadería de Baiona.
La tienda Ardora de la calle Marqués de Quintanar probablemente sea la pescadería que más genero vende de toda España. De su almacén salen periódicamente toneladas de pescado para surtir a los barcos con puerto base en las Islas Seychelles de las compañías de Inpesca y Echebastar.
Filetes de merluza, calamares, bacalao, almejas... todo debidamente empaquetado y distribuidos en diferentes contenedores llegan desde Baiona hasta el Índico para alimentar a esos cabezas de familia a quienes las circunstancias de la vida les obligan a estar trabajando a miles de kilómetros en unas condiciones muy duras, pero que, entre todo lo que pueden llegar a echar de menos, no se encuentran los sabores de los productos del mar que consumen cuando están en la península.
El pescado sale de la tienda de Baiona preparado para distribuirse a los barcos. Previamente la empresaria lo adquiere congelado a una compañía.
Tráiler
El tráiler lo desplaza hasta Baiona, donde se lleva a cabo la distribución de las cantidades en los contenedores asignados a cada barco. En el recinto de la pescadería se saca la mercancía y se distribuye en los palés de acuerdo con los pedidos. Una vez que el trabajo ha sido realizado, se vuelve a cargar nuevamente en el tráiler frigorífico y desde ahí transportado a un puerto de Barbanza en el que se producen las descargas de atún.
El carguero no realiza vacío el viaje de vuelta al puerto internacional de las Seychelles, en Victoria. No sólo se lleva el pescado comprado por las compañías atuneras en la pescadería de Baiona, sino que además transporta otros productos alimenticios adquiridos a más proveedores para tener llenas las despensas de los atuneros durante sus largos periplos marítimos en busca del producto rey del Índico.
Vínculos
La responsable del negocio mantiene esta relación comercial por los vínculos que de toda la vida le unen con las grandes empresas del atún en el País Vasco.
Y tampoco escatima la venta al por menor. La pescadería Ardora está ubicada en pleno centro de Baiona y atiende a diario a sus clientes. Claro que cuando recibe los pedidos de los atuneros, con el enorme trabajo que eso conlleva, no abre sus puertas al público. Ese día el negocio ya ha sido realizado. Después de vender cinco toneladas de pescado en una tarde ya se puede decir tranquilamente que han cumplido la jornada satisfactoriamente.