La merluza se somete a las pruebas de paternidad

La Voz

VIGO

Para comprobar si una merluza es de calidad no basta con mirar si las agallas están rojas o los ojos transparentes. Investigadores de la Facultad de Bioloxía de la Universidad de Santiago o Instituto de Investigacións Mariñas de Vigo (CSIC) trabajan en un sistema de identificación de las especies que utiliza la biología molecular determinar su pedigrí.

El coordinador del proyecto, Manuel Rey Méndez, explica que a través de esta técnica los investigadores buscan, en primer lugar, analizar especies alejadas entre si desde el punto de vista filogenético, a través de la utilización de la parte del ADN altamente conservada en el proceso evolutivo.

La técnica permite también distinguir especies muy próximas entre sí en el árbol genealógico, a través de la búsqueda de genes más variables. Por último, los investigadores creen que es posible diferenciar individuos dentro de la misma especie, aunque con relación de parentesco, a través de marcadores de ADN de muy alta resolución.

El profesor explica que, a raíz de las nuevas normas de etiquetado, en la Unión Europea existe un gran interés, tanto político como económico y también científico, en resolver los problemas que genera la identificación de las especies pesqueras. «Hace unos años no existían técnicas para corroborar que el producto se correspondía con el etiquetado, sobre todo en el caso dos productos procesados, como os preparados o las conservas», afirma el experto.

Explican los científicos que el empleo de esta técnica representa un avance importante, tanto en la identificación de una especie pesquera, como en su cuantificación cuando se presenta como producto elaborado destinado al consumo.

El profesor Manuel Rey pone como ejemplo la comida preparada de los bebés. «Se puede identificar la presencia de una determinada especie de pescado o la mezcla de especies, y también comprobar si la cantidad es la que se especifica en el envase, con el fin de evitar posibles fraudes por parte de la industria», afirma.

La Universidad de Santiago, en colaboración con el Instituto de Investigacións Mariñas de Vigo (IIM), desarrolla este tipo de análisis por encargo delas empresas del sector de la alimentación y de grandes superficies como El Corte Inglés o Carrefour.