Un aula al aire libre en la Foz del Miñor

VIGO

Crónica | Semana de la ciencia Especialistas del Instituto de Estudios Miñoranos muestran estos días a centenares de estudiantes la biodiversidad existente dentro de la marisma

08 nov 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

Conocer el valor que tiene el estuario del río Miñor es fundamental para aprender a respetarlo. Ésta ha sido la idea que ha inspirado al Instituto de Estudios Miñoranos para dedicar la Semana de la Ciencia a este entorno natural de indudable valor ecológico y paisajístico. Más de 300 alumnos lo verán en adelante con otros ojos gracias a esta iniciativa, no sólo con los del paseante que descansa su mirada ante una superficie inmensa, sino con los del científico que aprecia los singulares procesos biológicos que tienen lugar en este humedal. Dos monitores se encargan de explicar a los jóvenes porqué la Foz del Miñor constituye uno de los ecosistemas más interesantes de toda la comarca. La desembocadura del río está sometida a la acción de las mareas y soporta unas condiciones ambientales que cambian entre el agua dulce y la salada. Los organismos que aquí viven, especialmente las plantas, son únicos y no pueden vivir en otra parte. Durante todas las mañanas, los escolares participan en una clase al aire libre sobre la importancia de los humedales como recurso económico, su función de regulación hídrica, su papel en la migración de las aves y la necesidad de su conservación para el mantenimiento de la biodiversidad y el desarrollo sostenible. Gracias a unos prismáticos y telescopios, pueden observar la gran variedad de aves que buscan cobijo en este espacio, aunque en realidad no les hacen demasiada falta, porque se ven a simple vista desde el paseo de Torrente Ballester, en A Ramallosa. Observatorio de lujo Para el biólogo del IEM Fernando Lahuerta este espacio es todo un lujo para los amantes de la observación de la Naturaleza. Asomado a la barandilla del paseo, pueden contemplarse sin esfuerzo unas 18 especies diferentes de aves. Aquí se han visto durante los últimos 12 años las 90 especies de aves ligadas a las zonas húmedas, algunas de las cuales están catalogadas entre las más amenazadas de Europa. Muchas aves migratorias utilizan la Foz como lugar de descanso y algunas de ellas pasan casi todo el año en este lugar. El domingo todas las personas que lo deseen podrán acercarse hasta el parque de A Ramallosa para saber un poco más acerca de este espacio ecológico. El punto de encuentro será a las doce y media del mediodía en la antigua estación del tranvía y la jornada durará hasta las dos y media de la tarde. Los monitores especializados compartirán sus conocimientos sobre este espacio natural que todavía conserva un gran valor, a pesar de las constantes agresiones humanas. Una de las cuestiones que más preocupan son los vertidos de aguas fecales procedentes de viviendas del entorno. Esta contaminación perjudica los intereses del sector marisquero. Recientemente, la Xunta prohibió la comercialización en fresco que se extrae desde este lugar, fundamentalmente berberecho, almeja fina y babosa.