El ingenio se adelantó a la ayuda oficial y científica

La Voz

VIGO

30 dic 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

La madeja del Prestige también se tejió en Vigo al margen de las soluciones oficiales. Al menos durante las dos primeras semanas, cuando decenas de empresas, grandes y pequeñas, y organizaciones como la Cooperativa de Armadores de Vigo volcaron sus esfuerzos en la búsqueda de métodos y sistemas novedosos. Muchos de ellos funcionaron y acabaron convenciendo a la Adminsitración, que solicitó la ayuda de los barcos de Pescanova, o que admitió el uso de aparejos confeccionados a mano como barreras en el mar. Empresas belgas, suecas, sevillanas y vascas visitaron las costas de Vigo y O Morrazo presentando sus patentes e inventos varios para arrancarle el chapapote a las rocas o facilitar la extracción del crudo en el mar. Una vez más, el ingenio de los gallegos se superó.