El teatro callejero comparte escenario estos días de septiembre en Santa María da Feira con las rutas de ocio que ofrece el norte de Portugal
12 sep 2002 . Actualizado a las 07:00 h.Genio y figura Y esta vez no va por el omnipresente Ronaldo. Ni por nadie salido de la academia de márketing OT. El aludido se llama Darío Fo (en la imagen), un italiano que se dedica a escribir obras de teatro y ganar premios como el Nobel de literatura. Entre acto y acto, este transalpino genial aún tiene tiempo de viajar por Europa dando lecciones de literatura. La última, en Santa Maria da Feira (norte de Portugal). Fo acudió a esta ciudad para inaugurar el Festival Internacional de Teatro en la Calle, y dejó a los escritores portugueses estupefactos con su espectacular lección sobre el teatro medieval luso. Grandes actuaciones Pero Fo no fue el único que sobresalió en este festival. En realidad, no fue más que el primero en destacar. Después le tocó el turno a una veintena de compañías teatrales llegadas de Europa y Australia, que durante diez días han convertido a la ciudad en la capital mundial de la escena. De hecho, la urbe conservará este estatus hasta mañana, día de cierre. Y todo ello en la calle, sin que nadie tenga permiso para quedarse en casa. Colofón teatral El programa de los dos últimos días es de traca. Hoy salen a la calle los alemanes de la compañía Titanick Theatre, una de las más respetadas del Viejo Continente. Los amantes del teatro disfrutarán de Insect, una representación muy dinámica que amenaza con arrasar el centro de Santa María da Feira. A los alemanes se sumarán Vagalume, Sol Pico y Strange Fruit, que rematarán la faena con sus obras callejeras. Mañana vuelve a las calles Titanick Theattre, que se encargará de encender la traca final junto a Transe Express, Carnavale di Viaregigio y The Dream Engine. Todos ellos prometen color, sonido y, sobre todo, teatro. Bodegas y vino en Oporto Mientras tanto, unos kilómetros al norte el teatro se transforma en procesión de turistas. Atraídos por el sabor del vino de Oporto, los visitantes recorrerán nuevamente el puente de Don Luis I (en la imagen) para conocer a fondo las bodegas de ambas orillas del Duero. En la ribera norte, las terrazas turísticas se volverán a llenar de viajeros. En la ribera sur, las bodegas verán su aforo completo una vez más. Por si llueve Como el tiempo no siempre acompaña, es conveniente guardarse unos ases en la manga. Si el teatro se nos pasa por agua y la lluvia recoge las terrazas, el norte ofrece alternativas bajo techo: diez exposiciones en el Museo Serralves y en el Nacional Soares dos Reis, ambos en Oporto; música clásica a cargo de la Orquesta Nacional en el Monasterio de Sao Bento, y partituras de Tchaikovsky interpretadas por la orquesta Gulbekian en el Europarque. Si nada de esto interesa, siempre es una opción esperar a que la televisión cuente la última de Ronaldo.