El director xeral de Obras Públicas, Agustín Hernández, ofreció ayer una rueda de prensa sorpresa en Cangas en la que explicó en qué situación está el trámite de las tarjetas. Hernández dijo que ya había firmado 150 resoluciones aprobanado otras tantas solicitudes y que están en trámite 807 expedientes de las 3.000 peticiones enviadas. El diseño de las tarjetas, añadió, está «totalmente» cerrado. Para demostrarlo, enseñó un modelo. Sobre un fondo azul en el que se ve el puente de Rande, se destaca el anagrama de la Xunta, el nombre del titular, la fecha de caducidad (la primera renovación será el 31 de diciembre del 2003) y, debajo, la precisión de que se trata de un «bono-peaxe». Hernández no dió una fecha concreta de emisión de las primeras tarjetas. Aseguró que la Xunta empezará a enviar a los solicitantes la próxima semana las resoluciones aprobando la petición. Recalcó la complejidad del diseño de las tarjetas en cuestión y el hecho de que esta solución «está ó límite do admisible» en el aspecto legal. El director general criticó con dureza a «outros», refiriéndose, sin nombrarla, a la Plataforma Antipeaxe, por emitir informaciones «terxiversadas» y tratar de «confundir», y le adviertió que con ello puede hacer peligrar el sistema de tarjetas porque, insistió, se apuraron al «máximo» las posibilidades legales. No se estudió ningún sistema para que los que viajan entre Vigo y Pontevedra puedan beneficiarse de la medida y no está previsto hacerlo. El que las empresas de transporte puedan pedir la tarjeta depende de la Unión Europea (compatibilidad de la subvención con las normas sobre competencia). Hernández insistió en que la solución de la tarjeta es la «única vía posible». Los alcaldes de Cangas y Moaña y una portavoz del gobierno local de Bueu, presentes en la rueda de prensa, la valoran como «un feito histórico», si bien no renuncian a pedir la liberalización total del peaje en un paso posterior.