DIEGO PÉREZ CONTRAPUNTO
07 jun 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Los directivos del Celta están corriendo mucho. Más, incluso, que los atletas vigueses. Pero éstos deberían saber que compiten en una carrera de fondo y que tienen todas las de ganar. El sábado debatirán la propuesta de reconstrucción de Balaídos y la posible ocupación de sus pistas. Tienen dos posibilidades: o se plantan y nadie les echa de sus instalaciones hasta el año 2004 (y luego Dios dirá) o se muestran dispuestos a irse el día que le entreguen las llaves de unas instalaciones modernas, céntricas, con gradas cubiertas y un gimnasio, entre otras condiciones. Eso es lo que haría un buen abogado del diablo. Porque defender al atletismo vigués, ante esta proliferación de peloteros, no está bien visto.