Skype cambió para siempre la vieja idea de la conferencia internacional para incorporar el contacto audiovisual a la vida ordinaria
30 ago 2013 . Actualizado a las 07:00 h.Hace diez años Skype cambió para siempre la vieja idea de la conferencia internacional para incorporar la videollamada a la vida ordinaria. Gracias a este servicio, que ayer celebró su primera década con 300 millones de usuarios activos, las familias pueden sentar a su mesa a sus miembros ausentes a través de una pantalla, las parejas separadas por la distancia pueden cenar frente a frente con una extraña sensación de proximidad y las madres viajeras pueden hacer los deberes con sus hijos aunque estén a miles de kilómetros.
La primera llamada a través de este servicio de voz e imagen se hizo desde un ordenador de Estonia, donde se fundó la compañía, en abril del 2003, y el 29 de agosto de ese año se puso en marcha su primera versión beta. En la década transcurrida desde entonces, Skype ha servido de canal para conversaciones que, de una en una, durarían 2.600 millones de años.
A lo largo de estos diez años, Skype ha logrado adaptarse a los numerosos cambios tecnológicos que se han producido, entre ellos el de los dispositivos móviles. Los usuarios ya no se limitan a realizar sus videollamadas desde el pecé de sobremesa, como en los inicios, sino que ahora se conectan desde toda clase de dispositivos móviles.
El servicio es hoy por hoy una de las aplicaciones más descargadas en teléfonos inteligentes y tabletas y el 50 % de los nuevos usuarios del servicio se conectan desde un móvil. De hecho, gran parte de las compañías han lanzado ya sus propias aplicaciones similares para competir con Skype.
Después de ser adquirida por eBay en el 2006 y pasar después a manos de inversores privados, en el 2011 Microsoft la compró por 6,4 millones de euros. Su proyecto de futuro es ahora el desarrollo de videollamadas en 3D, aunque aseguran que esa meta es todavía lejana.