El escritor Tom Sharpe expone en Barcelona un repaso a su etapa como fotógrafo profesional
TELEVISIÓN
El escritor británico Tom Sharpe, uno de los grandes maestros de la narrativa humorística, exhibe desde ayer en Barcelona una selección de sus fotografías, una faceta que fue anterior a su pasión literaria y en la que ya demostraba sus dotes narrativas. Durante la inauguración de la exposición en la librería FNAC-L'Illa de Barcelona, Sharpe confesó ayer que se inició en la fotografía «de un modo completamente accidental». «Daba clases en un internado en Sudáfrica y un profesor que estaba a punto de dejar la escuela y que acababa de comprarse una máquina mucho mejor me regaló una cámara de plástico barata», explicó. Aquella inservible cámara fue posteriormente cambiada por una Leica de segunda mano que compró por el módico precio de 20 libras. Entre la nueva adquisición y la compra del material y la ampliadora necesaria para revelar, pasó poco tiempo. El escritor dedicó sus tardes libres a recorrer los suburbios negros para fotografiar las condiciones de vida de una población depauperada. Un tiempo después decidió abandonar la enseñanza y convertirse en fotógrafo profesional. Los frutos de aquella decisión pueden verse ahora en Barcelona.