Talento sobra, falta saber venderse

Javier Armesto Andrés
Javier Armesto REDACCIÓN / LA VOZ

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Javier Domínguez

Gallegos que trabajan en compañías tecnológicas extranjeras detallan las «soft skills», habilidades clave para triunfar fuera: comunicación, empatía y trabajar en equipo

29 may 2019 . Actualizado a las 18:54 h.

A sus 29 años, el gallego Juan Puig Martínez lleva cuatro en Silicon Valley. Es director de desarrollo de software en Visa, donde actualmente prepara un sistema de pago para países emergentes. Estudió Ingeniería Informática en A Coruña, su ciudad natal, y después hizo el proyecto de fin de carrera en Suecia. Trabajó para Chrysler en EE.UU. y luego para una empresa de sistemas bancarios en Londres. «Es un recorrido mucho mayor de lo que esperaba encontrar antes de los 30. Hay períodos duros, pero trabajar en diferentes países y culturas cambia muchísimo y es interesante comparar», explicaba el pasado jueves durante la primera jornada Talento.gal, organizada por el Ineo.

Puig resumió su punto de vista con una explicación que es obligado transcribir íntegra: «He aprendido que nos tenemos que quitar los complejos, que es lo que nos impide avanzar: nos pensamos que somos menos que otras personas pero solo es cuestión de creérselo y saber competir, ser valientes y lo bueno acaba llegando. No saben dónde está Galicia, pero al final yo soy su jefe. Tenemos que estar muy orgullosos de nuestra educación».

Otros quince jóvenes como él participaron en un debate con un doble enfoque: qué se va a encontrar un profesional que vaya a trabajar en una TIC (compañía de tecnología) en el extranjero y cómo debe encarar el reto; y qué tienen que hacer las empresas gallegas para atraer a talentos de otros países y competir en el mercado global. Rayco Pérez Cadahía (Vasco Data Security) avisa: «El talento en Galicia es enorme. Si yo fuese empresario gallego no sacaría los ojos de las escuelas de ingeniería de Galicia».