Nintendo vende en 26 días más de un millón de copias de «Splatoon», un videojuego en el que se dispara con tinta
25 jun 2015 . Actualizado a las 05:00 h.Catorce años habían pasado desde que Nintendo no presentaba en sociedad a un nuevo personaje. Mario, Link, Pikmin o Kirby seguían protagonizando los títulos de esta compañía japonesa con una manera única y personal de entender los videojuegos. Pero el pasado 29 de mayo aparecieron en escena sus nuevas criaturas, los Inklings, con la misión de reinventar el género del shooter (disparos) con Splatoon. Menos de un mes después, este juego -disponible sólo para Wii U- ha arrasado en todo el mundo con más de un millón de unidades vendidas: 230.000 ejemplares físicos y digitales en Europa, más de 368.000 en Japón, 476.000 en América y 20.000 en Australia.
La clave del éxito consiste en haber prescindido de aquello que más define al shooter convencional: la sangre. En su lugar, los humanoides Inklings eliminan a sus enemigos lanzándoles un chorro de tinta y enviándoles directamente a la casilla de salida. Aquí el objetivo no es matar, sino marcar territorio. El jugador debe coger su arma escupe-tinta y pringarlo todo; solo vencerá cuando invada más territorio que sus rivales a base de tinta del color de su equipo.
Splatoon permite competiciones online territoriales de 4 contra 4. «Da igual que tu estilo sea avanzar rápidamente cubriendo el mayor terreno posible o que prefieras custodiar tu parcela asegurándote de que los rivales no destruyan tus avances; todos los estilos de juego y niveles de habilidad encontrarán su sitio en este juego», explican desde Nintendo.
Estrategia
Los Inkling se pueden transformar en calamar para sumergirse y nadar ágilmente por la tinta del equipo. Esta habilidad les permite subir por muros cubiertos con pintura del color amigo y alcanzar zonas que ofrezcan ventaja táctica. El jugador debe aguardar agazapado en la tinta para sorprender a los rivales desprevenidos, introduciendo así un elemento de estrategia en el juego.
El nuevo título de Nintendo también es compatible con las figuras amiibo, que han cosechado una notable aceptación desde su lanzamiento en otoño pasado: la firma nipona ha vendido 10,5 millones de unidades en todo el mundo y está aumentando la producción de determinados modelos difíciles de encontrar.
Con su apuesta por el ocio familiar, la gran N sigue en vanguardia en el sector de la electrónica, que ha dominado desde los años 70: primero con las maquinitas Game&Watch, después con la GameBoy y, ya en la era de las consolas de salón, con la Wii y su innovador sensor de movimiento. La firma obtuvo un beneficio neto de 41.843 millones de yenes (309 millones de euros) al cierre de su ejercicio fiscal 2015, superando así las pérdidas del ejercicio anterior.