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Con la caña preparada

José María Guimaraens REDACCIÓN

PESCA Y MARISQUEO

Mañana se levanta en Galicia la veda de pesca para el salmón y la trucha

14 mar 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

Unos noventa mil cañistas gallegos se lanzan mañana al río con oportunidad de la primera jornada oficial del año 2003. Las perspectivas, según un portavoz federativo, son prometedoras. Incluso favorables, pese a que la gente desconfía del alcance de tal previsión, sobre todo aquellos que ven excesivamente crecidos a los ríos. A simple vista los cauces bajan en condiciones, limpios, guapos, como asegura algún que otro pescador resabiado. En principio la temperatura de estos días resulta ideal para la pesca, aunque cabe remarcar que los cambios pueden producirse en cuestión de horas. En todo caso, que después piquen o no piquen, ya será otra cuestión. Lo que está claro es que el ambiente previo al arranque de la temporada está suficientemente caldeado en las cuatro provincias gallegas. El caso es que el período de capturas del salmón empieza mañana y finaliza el 20 de julio. Para la trucha y la anguila el plazo tiene la misma fecha de arranque, aunque el cierre está previsto para el 24 de agosto. No falta quien piensa que Lugo vuelve a ser el epicentro de la temporada. La provincia del nordeste autonómico, según informa Alfonso Herrán, cuenta con cerca de cincuenta mil permisos y más de diecinueve mil licencias. Como de costumbre, el Navia, Neira y las zonas altas del Miño, con cuencas trucheras por antonomasia, serán un hervidero de pescadores. «Las truchas que se van a sacar del agua estos días corresponden a alevines, cuyo origen está en las riadas de hace dos inviernos», declaró Fernando Rengijo, jefe del servicio de medio ambiente en Lugo. Caña, sedal y paciencia. Tres elementos consustanciales a una actividad que moviliza todo un gentío de aficionados deseosos de cubrirse de gloria con la docena de capturas autorizadas para cada jornada. En las últimas horas no han faltado las confidencias entre caracterizados cañistas. Ninguno, sin embargo, quiere descubrir a la competencia cuales son los mejores cotos de la comunidad. Que cada cual aguante su caña. Buena suerte a todos.