Multa de hasta dos millones a un yate español acusado de disparar a una orca
SOMOS MAR
El Gobierno pide a la Guardia Civil que lo localice y lleva el caso a la Fiscalía
03 sep 2026 . Actualizado a las 16:33 h.Saltarse las normas con las que España protege a las orcas del Estrecho, una especie catalogada como amenazada, «puede derivar en sanciones de hasta dos millones de euros y responsabilidad penal». A eso se enfrentaría la tripulación del yate de bandera española al que el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico considera presunto culpable de haber disparado con una escopeta de perdigones a Toñi, la abuela de las orcas ibéricas.
Sucedió en aguas portuguesas, según la investigación coordinada desde España por la Dirección General de Biodiversidad, y desde Portugal por el Instituto para la Conservación de la Naturaleza, concreta Transición Ecológica en un comunicado.
Este ministerio ha solicitado colaboración a la Unidad Central Operativa de Medio Ambiente de la Guardia Civil para identificar a los supuestos autores y tomarles declaración. También le ha pedido que compruebe la situación administrativa y documental por la tenencia y uso de armas en la embarcación, así como un informe pericial balístico y lo que considere pertinente para tratar de aclarar los hechos. Al mismo tiempo, ha trasladado a la Fiscalía de Medio Ambiente un oficio dándole cuenta de los resultados de su investigación preliminar.
Las dos últimas actuaciones legales las enmarca Transición Ecológica en la investigación que inició «nada más conocerse el suceso». De las pruebas que recabe la Guardia Civil y de lo que determine la Fiscalía dependerán las acciones administrativas y/o penales contra los presuntos responsables. Disparar a las orcas con una escopeta de perdigones podría ser tipificado como una infracción muy grave, ya que la norma española prohíbe, entre otras, acercarse a ellas o producir ruidos para atraerlas o alejarlas.
La embarcación desde la que habrían disparado a Toñi habría sido identificada en las «actuaciones previas de investigación» por agentes medioambientales de la Subdirección General de Biodiversidad Terrestre y Marina. Transición Ecológica ordenó iniciarlas después de recibir información de la entidad conservacionista WeWhale, que avistó a Toñi con los perdigonazos en su aleta dorsal.
Toñi, avistada en Galicia
Según el ministerio, la más longeva de las orcas ibéricas parece recuperarse «de manera favorable» de las heridas en su aleta dorsal. Al menos eso indica el aspecto que presentaba el pasado fin de semana, cuando la Coordinadora para o Estudo dos Mamíferos Mariños (Cemma), integrada en Orca Ibérica, la avistó en un grupo entre Cíes y Ons, en la Costa da Vela.
Alfredo López, biólogo y presidente de Cemma, contó que eran «entre sete e oito candorcas, unha delas un cachorro. Foi identificada a avoa Toñi, que amosa as feridas abertas do disparo de hai unhas semanas no sur da Península, e o macho Pingu». Entre el sábado y el domingo, las orcas golpearon timones de veleros y se los rompieron al menos a dos.
«Desde el ministerio seguiremos con las pesquisas, colaborando tanto con la Fiscalía como con la Guardia Civil y las autoridades portuguesas, para tratar de esclarecer lo ocurrido y evitar que este daño contra el medio ambiente quede impune. También seguiremos de cerca la evolución de las heridas», ha explicado Sara Aagesen, vicepresidenta del Gobierno y ministra para la Transición Ecológica. En la misma nota, el ministerio también informa de que Aagesen ha insistido en que estos cetáceos son una especie vulnerable cuya protección está amparada por la ley.