Culpan a un yate español de disparar perdigones a Toñi, la abuela de las orcas ibéricas
SOMOS MAR
Transición Ecológica ha pedido a la Guardia Civil que localice a los presuntos autores y ha remitido la investigación oficial a la Fiscalía
02 sep 2026 . Actualizado a las 09:49 h.Toñi, la abuela de las orcas ibéricas, parece recuperarse «de manera favorable» de las heridas en su aleta dorsal, atribuidas a un disparo con una escopeta de perdigones. Al menos eso indica el aspecto que presentaba el pasado fin de semana, cuando fue avistada en Galicia, en un grupo de unos siete u ocho de estos cetáceos, que golpearon veleros y les rompieron al timón al menos a dos embarcaciones. Veinte días después de que fuese detectada con las lesiones en el estrecho de Gibraltar, el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico culpa a un yate español del ataque a la más longeva de las Orcinus orca ibéricas. Según explica el ministerio en un comunicado, sucedió en aguas portuguesas.
El resultado de las pesquisas oficiales ha sido remitido a la Fiscalía de Medio Ambiente y, además, el ministerio ha solicitado a la Unidad Central Operativa de Medio Ambiente de la Guardia Civil su colaboración para identificar y tomarle declaración a los presuntos responsables. Transición Ecológica también ha pedido a la Guardia Civil que compruebe la situación administrativa y documental sobre tenencia y uso de armas en la embarcación supuestamente implicada, así como un informe pericial balístico y otras investigaciones que se consideren pertinentes para tratar de aclarar qué ha sucedido.
En función de los resultados, el o los presuntos autores podrían enfrentarse a sanciones de hasta dos millones de euros y responsabilidad penal, advertía el ministerio a mediados de agosto. Entonces, científicos del grupo Orca Ibérica detallaban que los perdigonazos procedían del «disparo con escopeta de calibre 12/70 y realizado a menos de 15 metros».
El traslado del oficio a la fiscalía y la solicitud de que intervenga la Guardia Civil la enmarca el ministerio en la investigación que inició «nada más conocerse el suceso». «Desde el ministerio seguiremos con las pesquisas, colaborando tanto con la Fiscalía como con la Guardia Civil y las autoridades portuguesas, para tratar de esclarecer lo ocurrido y evitar que este daño contra el medio ambiente quede impune. También seguiremos de cerca la evolución de las heridas», ha señalado Sara Aagesen, vicepresidenta del Gobierno y ministra para la Transición Ecológica.
Del avistamiento de Toñi en la Costa da Vela, entre las islas Cíes y las Ons, informó la Coordinadora para o Estudo dos Mamíferos Mariños (Cemma), integrada en Orca Ibérica. Alfredo López, biólogo y presidente de Cemma, contó que en una manada «de entre sete e oito candorcas, un deles un cachorro, foi identificada a avoa Toñi, que amosa as feridas abertas do disparo de hai unhas semanas no sur da península, e tamén o macho Pingu».
El ministerio también informa de que Aagesen ha insistido en que las orcas son una especie vulnerable cuya protección está amparada por la ley. Y apunta que, desde el 13 de agosto, los agentes medioambientales de la Subdirección General de Biodiversidad Terrestre y Marina han desarrollado «actuaciones previas de investigación, después de recibir información proporcionada por la entidad conservacionista WeWhale», que avistó a Toñi con los perdigonazos en su aleta dorsal.
La directora general de Biodiversidad, Bosques y Desertificación, María Jesús Rodríguez de Sancho, y su homólogo portugués, Nuno Miguel Soares Banza, presidente del Consejo de Administración del Instituto para la Conservación de la Naturaleza y los Bosques de Portugal, se encuentran en comunicación para abordar este asunto, en un «contexto de coordinación entre las autoridades de ambos países», indican desde Transición Ecológica.