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Suecia encarga al astillero vigués Freire la construcción de cuatro barcos para las Fuerzas Armadas

Alejandra Pascual Santiago
alejandra pascual VIGO / LA VOZ

SOMOS MAR

Los directores de Freire Shipyard, en el centro de la imagen, junto a representantes de la Administración Sueca de Material de Defensa y de las Fuerzas Armadas.
Los directores de Freire Shipyard, en el centro de la imagen, junto a representantes de la Administración Sueca de Material de Defensa y de las Fuerzas Armadas. Cedida por Freire Shipyard

Las embarcaciones, de 47 metros, se emplearán en misiones de apoyo naval y podrán navegar en condiciones de hielo

25 feb 2026 . Actualizado a las 01:22 h.

Freire Shipyard refuerza su cartera de pedidos con un nuevo contrato de seguridad y defensa, un segmento en el que la compañía gallega presume de más de veinte años de experiencia. El astillero vigués ha firmado un contrato con la Administración Sueca de Material de Defensa (FMV) para la construcción de cuatro buques destinados a misiones de apoyo naval. Cada embarcación tendrá una eslora de 47 metros, alcanzará una velocidad máxima de 12 nudos y contará con autonomía de hasta diez días. A bordo, tendrá capacidad para acoger a 16 tripulantes.

La institución escandinava confía a la empresa gallega un pedido con el que aspira a fortalecer su capacidad de respuesta y apoyo operativo, integrando nuevas capacidades logísticas que garantizarán mayor eficacia en sus misiones. La FMV es la entidad dedicada a la adquisición de equipos y servicios para las Fuerzas Armadas de Suecia

En Vigo, el astillero y la industria auxiliar local equiparán cada unidad «con dos grúas principales en la cubierta principal y una auxiliar para provisiones, lo que permitirá realizar operaciones de carga y descarga de forma autónoma», explican desde Freire Shipyard.También dispondrá de una rampa plegable para el acceso de vehículos por popa. 

Nueva generación de buques con tecnología sostenible

La compañía que dirigen Marcos y Guillermo Freire ha logrado distinguirse en la industria naval internacional por su alto valor tecnológico. Ahora, su equipo forjará a medida para Suecia cuatro buques que «contarán con un sistema de propulsión diésel-eléctrica, formado por cuatro generadores de velocidad variable conectados a dos buses de corriente continua, que optimiza el consumo de combustible y reduce las emisiones, cumpliendo con los estándares ambientales más exigentes», destacan.

Además dispondrán de dos hélices propulsoras de tipo azimutal de paso fijo y una hélice de maniobra, todas ellas accionadas por motores eléctricos. Estos buques podrán navegar en condiciones de hielo y están diseñados para soportar condiciones meteorológicas extremas.

En una etapa en que soplan vientos a favor de la inversión en seguridad y defensa, Freire Shipyard está demostrando capacidad para seguir este rumbo. La fabricante naval se estrenó en este segmento en los 2000 con la construcción del buque patrullero español Arnomendi, de 66 metros de eslora. Aquel pedido les abrió las puertas de un mercado en el que ha competido con éxito con construcciones para Bélgica, Indonesia, Perú, Kuwait y Namibia. Su cartera de pedidos actual también consta de un barco de apoyo a buzos para la Escuela Militar de Buceo de la Armada Española.

El de la investigación marina es otro segmento que el astillero ha explorado eficazmente. Sus gradas acogen la puesta a punto de tres embarcaciones este año. Se trata del Anita Conti, para Francia, el Thuwal II, para Arabia Saudí, y el Dana V, para Dinamarca. Los tres destacan por la incorporación de tecnología de última generación para que sus armadores promuevan un avance significativo de la investigación en sus aguas en el que se considera el siglo de la oceanografía.

Otros dos contratos importantes son el nuevo buque insignia para la organización medioambiental Greenpeace y un yate de 107 metros de eslora.