Desaparece el pesquero Itoitz después de 60 horas a la deriva en medio del temporal
SOMOS MAR
La localización de la radiobaliza del palangrero con base en Muxía confirma que se hundió a unas 65 millas de cabo Peñas
13 feb 2026 . Actualizado a las 15:52 h.Alrededor de las diez de la noche de ayer emitió su última señal el sistema de identificación automática (AIS) del pesquero Itoitz y, alertando de un siniestro, se activó su radiobaliza, a unas 65 millas al noroeste del cabo Peñas, informa Salvamento Marítimo. Después de unas 60 horas a la deriva en medio del temporal, el mar se ha tragado al palangrero de 23 metros de eslora con base operativa en Muxía, como lo acredita que el remolcador de altura Alonso de Chaves haya localizado a primera hora de la tarde su radiobaliza, que se libera cuando el buque se hunde. No ha podido recuperarla porque había olas de hasta nueve metros. El Alonso de Chaves dejó la zona y se dirigió al puerto de Gijón.
Desde Salvamento explican que este sábado, cuando se prevé que mejore el tiempo, enviarán al avión Sasemar 102 a sobrevolar el área donde desapareció el Itoitz, por si flota algún resto, ya que el Alonso de Chaves no avistó ninguno. Propiedad de Javier Sar, alcalde muxián, el barco llevaba desde el lunes al garete con una fuerte escora a estribor, arrastrado por el oleaje en dirección nordeste. Ese día, sus siete tripulantes saltaron a la balsa salvavidas y el barco quedó sin gobierno, al norte de Cedeira. Rescatados inicialmente por el pesquero Abra de Muxía, el helicóptero Helimer 402 recogió a los marineros y los evacuó hasta A Coruña.
El remolcador María Pita, que había escoltado el Itoitz desde poco después de que lo abandonase su dotación, consiguió trincarlo sobre las diez de la mañana de ayer, pero el amarre falló y el palangrero quedó otra vez a la deriva. Sucedió entre vientos del oeste-suroeste de fuerza 10 (entre 90 y 100 kilómetros por hora) y olas que superaban los cuatro metros. En plena borrasca Nils, el tiempo continuó empeorando a lo largo de la tarde de miércoles, y el Itoitz habría sucumbido mientras el remolcador Alonso de Chaves se dirigía a él para ver si en algún momento era posible intentar recuperarlo.
Este buque de Salvamento había zarpado de A Coruña para relevar al María Pita, que sobre la una de la tarde del miércoles había puesto rumbo a ese mismo puerto, tras haber seguido al pesquero accidentado durante las primeras 48 horas. Desde ese momento, hasta alrededor de las diez de la noche de ayer, cuando preveía alcanzarlo el Alonso de Chaves, el Itoitz quedó a merced de la tempestad.
La localización de la radiobaliza hace realidad la peor de las opciones que se barajaban sobre el desenlace del Itoitz. La otra era que hubiesen logrado rescatarlo y, como se preveía ayer por la mañana, trasladarlo hasta el puerto de Celeiro (Viveiro). Por las adversas condiciones climatológicas y por el estado del buque, tampoco fue posible acceder a él el lunes, pese a que Salvamento envió en el Helimer 402 a personal de operaciones especiales de la base de Fene.
Coordinado por el Centro de Salvamento Marítimo Fisterra y dirigido desde el martes por la Capitanía Marítima de Burela, el operativo desplegado por el Itoitz cambia tras el hallazgo de la radiobaliza. Capitanía Marítima de Ferrol, que el martes asumió la dirección de la emergencia, había solicitado al armador que presentase un plan para ver si era posible rescatar el pesquero. Durante todo este tiempo, Salvamento ha activado radioavisos a los navegantes para informar del incidente y de la posición del barco.