Mar sostiene que el vertido de los áridos del Lérez no afectará a Arousa
SOMOS MAR
Medio millón de metros cúbicos de sedimentos serán depositados al oeste de Sálvora
04 feb 2026 . Actualizado a las 11:22 h.Si las previsiones que maneja la Xunta se cumplen, 550.538 metros cúbicos de sedimentos, procedentes del dragado del río Lérez, serán vertidos a lo largo del 2027 al oeste de Sálvora, en un punto avalado por el Centro de Estudios y Experimentación de Obras Públicas (Cedex) y el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco) como el más adecuado para recibir este volumen de áridos. La decisión, con todo, estaba en manos de Portos de Galicia y de la Consellería do Mar, que el lunes publicaban en el Diario Oficial de Galicia el proyecto básico que regirá los trabajos. Su titular, María Villaverde, acudió ayer a Pontevedra para reunirse con las cofradías de la zona y explicarles los detalles de una intervención que, por razones obvias, será observada con lupa también desde Arousa. No en vano, el depósito se realizará frente a la boca de la ría.
Consciente de este hecho, Villaverde subrayó que el punto de vertido escogido, denominado B, se encuentra más lejos que el que tradicionalmente se usaba con este fin, conocido como E8, que se hallaba en las inmediaciones de Sálvora y fue clausurado en el 2021. «Está bastante máis alonxado e indicado por un organismo técnico [el Cedex] e o propio Miteco, que nos explican que non vai haber impacto ambiental e non se van dar esas consecuencias», apuntó la conselleira. La titular de Mar se refería, en concreto, a las objeciones que la Plataforma en Defensa da Ría opone a este enclave. Entre otras cuestiones, porque la organización, en la que se integran buena de los sectores productivos vinculados al mar de Arousa, considera que el juego de corrientes y el afloramiento del fondo oceánico acabarán introduciendo los sedimentos del Lérez en la ría, con todo lo que algo así puede representar.
Villaverde, en cambio, entiende que las conclusiones del Cedex y el Miteco son válidas y que el depósito de los áridos «non vai ter consecuencias ambientais». La conselleira añade que se trata de sedimentos de categoría A, «os máis favorables».
Por lo demás, el departamento autonómico llamó la atención sobre el hecho de que se abre, ahora, un período de treinta días para la presentación de alegaciones a este proyecto básico y al estudio de impacto ambiental que lo acompaña. De forma paralela a su análisis y toma en consideración, Mar solicitará los informes sectoriales preceptivos que deberán emitir las distintas Administraciones implicadas en este procedimiento, que prácticamente tocan todos los niveles; desde el aparato central del Estado a la estructura autonómica, pasando por los ayuntamientos concernidos. Villaverde espera poder sacar a licitación y contratar el dragado a lo largo del año que viene para iniciar los trabajos en el primer semestre del 2027.
La PDRA rechaza el punto elegido y defiende otro enclave, frente a Corrubedo
Entre las alegaciones que el proyecto del dragado deberá tener en cuenta se encontrarán las que, con toda probabilidad, interpondrá la Plataforma en Defensa da Ría de Arousa (PDRA). Ya en septiembre, el colectivo mostró su rechazo al punto de vertido escogido por el ministerio y Portos de Galicia, y propuso otro de los enclaves que estudiaron las Administraciones concernidas, conocido como A. Está localizado varios kilómetros al norte de Sálvora, a la altura de Corrubedo. Lejos, por lo tanto, del canal de entrada a la ría, más allá de la zona de especial protección para las aves (ZEPA) y a mayor profundidad que la alternativa elegida, la B, que según el informe técnico del Cedex presenta entre 105 y 110 metros.
El principal problema que la PDRA pone sobre la mesa tiene que ver con el comportamiento de los materiales más finos que serán vertidos al oeste de Sálvora. En su opinión, podrían verse arrastrados hacia el interior de la ría por las corrientes que se mueven en dirección noreste-suroeste y afectar a la salud de la flora y la fauna de las aguas interiores de Arousa.
Otra de las cuestiones sobre las que insiste la plataforma es la necesidad de que aquel material que presente un mayor nivel de contaminación sea inmovilizado y tratado en tierra, como sucede en la ría de Vigo. El estudio de impacto ambiental, sin embargo, considera que se trata de una opción inviable, con una elevada huella de carbono, mientras que la normativa no plantea restricciones ambientales al hecho de que acabe en el mar.