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La tragedia de 1960 en Corme: dos naufragios en una semana

Ramón garcía filgueira

SOMOS MAR

El buque Manuel
El buque Manuel

Dos barcos y sus tripulaciones desaparecieron en un período de 7 días aquel mes de diciembre: el Benigno Correa y el Manuel

25 may 2021 . Actualizado a las 23:27 h.

En diciembre del 1960, un año después del naufragio del José Franch, la tragedia regresó al puerto de Corme, con dos barcos y sus tripulaciones desaparecidos en un período de siete días. Uno, el Benigno Correa. Otro, el Manuel. 

El buque de cabotaje Benigno Correa, que realizaba el viaje desde el puerto de Cádiz al puerto de Marín con un cargamento de sal, había entrado en el puerto de Lisboa de arribada debido al mal estado de la mar. El día 7 de diciembre, después de una mejoría del tiempo, salió de este puerto hacia su destino. Sobre las cinco de la tarde, las radio costeras de Cádiz y Lisboa reciben un S.O.S. procedente del mentado barco. También había comunicado con el buque América por radiotelefonía que navegaba con dificultades en el timón, se le había abierto una vía de agua y se disponían abandonar el buque, no volviendo a tener más noticias. De Cascais salieron dos remolcadores y el vapor español José Tertiere, que se encontraba navegando en las proximidades del siniestro. Después de rastrear la zona comunican que no habían encontrado rastro del buque. La tripulación estaba compuesta por el patrón, Luís Figueroa Bernárdez, de 40 años, casado y natural de Corme; el primer mecánico Adelino Fernando Blanco Durán, de 26 años soltero y natural de A Graña (Ferrol); el segundo mecánico Francisco Durán Rodríguez, de 29 años, casado y natural de A Graña; el engrasador Antonio Rodríguez García, de 25 años, soltero natural y de A Graña; el contramaestre Ramón González Rodríguez, de 40 años, casado y natural de Corme; el marinero Ángel Puñal Moreira, de 42 años, casado y natural de Corme; el marinero Eduardo Mosqueira Cotelo, de 23 años, soltero y natural de A Coruña; y el cocinero Antonio Hermo Siso, de 40 años, casado y natural de Noia. En enero de 1961 fue enviado a los familiares de los ocho tripulantes por el Ministro de Marian un donativo extraordinario de 32.500 pesetas. El Benigno Correa era un buque costero con casco de madera, había sido construido en Santa Marta-Baiona (Pontevedra) en 1959, propiedad de Benigno Correa García, vecino de Vigo. Tenía una eslora de 28,95 metros, una manga de 7,08 metros, puntal de 3,85 metros, un porte de 240 toneladas y un motor semi-diésel marca June-Munktell de 250 c.v.

Siete días más tarde, el 14 del mismo mes, desaparece el vapor Manuel, que igual que el anterior buque realizaba el viaje desde Cádiz a Marín con un cargamento de sal. Cuando navegaba por la costa portuguesa, reportó que tenía una vía de agua, pero que podía seguir navegando por sus propios medios. Salió del puerto de Vigo el guardacostas Serviola. El pesquero Mar de Galicia, que encontraba por la zona de Cabo Silleiro (entrada sur de la ría de Vigo), observó que se lanzaban bengalas, dirigiéndose rápidamente hacía la zona. Una vez llegó a la altura del buque en peligro, invitó al patrón a que abandonase el barco, pero este se negó porque estaba confiado que podía alcanzar la entrada de la ría y así poder salvar el buque y su tripulación. El pesquero siguió acompañando al buque hasta que un fuerte chubasco con viento fresco lo hizo desaparecer. Peinada la zona no encontraron restos de sus tripulantes ni del buque. La tripulación estaba formada por el patrón, Juan Neira Pombo, natural de Corme y residente en San Esteban de Pravia; el primer mecánico Carlos Hermo Siso; el segundo mecánico José Fernández Figueiras; el contramaestre Serafín Ourens Calvo, vecino de Corme; los marineros Gaspar Carrera García, Celestino Novo Pumarega y Antonio García Souto, vecino de Corme; los fogoneros Jesús Portas Cardalda y Antonio Rey Picos; y el cocinero José Bello García, vecino asimismo de Corme.

Cadáveres en Portugal

Días más tarde aparecieron varios cadáveres en la playa de Peniche (Portugal), siendo identificados como tripulantes del Manuel. Fueron enterrados el cementerio de esta ciudad: por lo tanto, habían recorrido unas 160 millas hacia el sur desde la zona del siniestro. El gerente de la empresa Mar envía al Comandante de Marina un donativo de 25.000 pesetas para entregar a los familiares de los mentados tripulantes. El Manuel fue construido en 1903 en Ardrossan (Escocia), tenía casco de acero y era de la propiedad de Ramón Romero Blanco, de Corcubión. Tenía una eslora de 35 metros, una manga de 6,70 metros, puntal de 3,35 metros, porte de 120 toneladas y una máquina alternativa de 170 c.v.