Bruselas expone su metodología para que los agricultores puedan cobrar por secuestrar carbono
SOSTENIBILIDAD
Hasta el 19 de febrero mantiene abierta la consulta para poder ofrecer sugerencias a los borradores de los baremos de certificación para las actividades de cultivo de carbono
25 ene 2026 . Actualizado a las 00:31 h.El año pasado la Xunta aprobó el decreto que activa en Galicia el mercado voluntario de créditos de carbono, una iniciativa que se llevaba forjando desde la Axencia Galega da Industria Forestal (XERA) ya desde el 2022 al entender que esta era una fórmula para que los propietarios forestales pudieran sacarle un rendimiento adicional al monte al tiempo que contribuían a avanzar hacia la neutralidad carbónica. Y por qué no, compensar también a los agricultores que pobiendo en marcha prácticas sostenibles también contribuyeran a retener carbono. Eso es también lo que se trata de impulsar desde hace tiempo desde Bruselas, sobre todos desde la aprobación del reglamento promulgado en diciembre del 2024 para la eliminación y cultivo de carbono. Pero esta semana la Comisión Europea ha dado un paso más al sacar a consulta pública la metodología que utilizará para que los agricultores y silvicultores puedan cobrar por secuestrar carbono. Esta estará abierta hasta el día 19 de febrero, según avanzan desde la Comisión. Además de la consulta pública, las metodologías propuestas se debatirán en la próxima reunión del Grupo de Expertos en Eliminación de Carbono, el 5 de febrero. Las partes interesadas podrán seguir los debates mediante transmisión web.
Las metodologías pretenden ser la batuta de referencia para que los operadores garanticen los criterios de calidad para la eliminación y cultivo de carbono (CRCF). Estos criterios van desde el establecimiento de m´todos estandarizados para medir con certeza la eliminación de carbono y la reducción de las emisiones al suelo a garantizar la adicionalidad. es decir, que las actividades certificadas realmente ofrezcan beneficios climáticos más allá de las prácticas obligatorias. Además tratan de establecer protocolos sólidos para el almacenamiento seguro y la monitorización continúa del carbono retenido y que las prácticas que realizan no dañen la sostenibilidad ambiental y contribuyan a la biodiversidad y la restauración de los ecosistemas.
