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El carbono, otra forma más de sacarle rédito al monte

María Cedrón REDACCIÓN

FORESTAL

Vistas de una plantación de pino en el monte Xiabre
Vistas de una plantación de pino en el monte Xiabre MONICA IRAGO

Medio Rural usará la modificación de la Lei de Montes para declarar ese elemento como un nuevo recurso forestal y, de esa forma, animar a los propietarios a realizar una mejor gestión del bosque

07 dic 2022 . Actualizado a las 13:28 h.

Cuando uno pasea por un monte con los ojos de alguien que lo observa como una fuente inagotable de recursos puede ver árboles de los que poder extraer madera, resina o frutos; setas en otoño, o incluso pequeñas matas de minúsculas fresas silvestres que el bosque regala como golosinas al final del verano. Pero hay algo más que no se ve, una sustancia inerte que ayuda a la vida. Es el carbono, un elemento químico que en un contexto como el actual en el que el cambio climático amenaza con alterar las ecuaciones que gobiernan los ecosistemas se ha convertido en un valor al alza. Sobre todo porque, como explica el ingeniero de montes y director de la Axencia Galega de la Industria Forestal (XERA), Jacobo Aboal, cada vez son más las empresas que buscan cómo lograr la neutralidad carbónica compensando las emisiones que no son capaces de reducir tras haber implementado, como manda Bruselas, los cambios tecnológicos o los hábitos necesarios para rebajarlas. Ante este escenario, lo que se plantea la Consellería do Medio Rural es utilizar la modificación de la Lei de Montes para que el carbono se convierta en una fuente más de ingresos para los propietarios del monte.

«Na actualidade a tonelada de crédito de carbono nos mercados voluntarios pode variar entre os dez ou doce euros, pero ese é un valor que penso que irá aumentando a medida que as empresas vaian tendo que compensar esas emisións que non son capaces de eliminar», explica Aboal. De hecho, puede que la neutralidad carbónica se convierta en un futuro cercano en una obligatoriedad para la industria. 

«Na actualidade a tonelada de crédito de carbono nos mercados voluntarios pode variar entre os dez ou doce euros, pero ese é un valor que penso que irá aumentando»

La idea de la Xunta, como añade, es declarar el carbono como un recurso más del monte. Y para proteger a los miembros de las comunidades de montes a la hora de suscribir contratos de cesión de derechos de carbono (normalmente se realizan a 30 años) a empresas o entidades con interés en esos créditos a futuro, la modificación de la Lei de Montes va a incluir la fórmula conocida como acto de disposición que obligará a dar conocimiento a todos los vecinos propietarios del monte de lo que implica esa cesión, un paso que ha de contar con el apoyo de una mayoría del 50% de los comuneros

Pero la declaración del carbono como un recurso más del monte va mucho más allá.  La modificación que la Xunta llevará a cabo pretende fomentar, al mismo tiempo, una mayor implicación de los propietarios del monte a la hora de frenar su abandono. La razón no es otra más que cuanto más ordenado y bien gestionado esté un monte, mayor será su generación de carbono y, por tanto, su rendimiento para el propietario será más elevado que la de uno que no lo está. «Cando un monte está abandonado chega un momento no que as árbores deixan de medrar ou o fan de modo máis lento e, por tanto, xeran moito menos carbono. Pola contra, nos montes nos que se fan tratamentos silvícolas e cortas cada certo tempo a xeración de carbono e moito maior porque as árbores teñen o período de maior crecemento cando son novas e, por tanto, é nesa época da súa vida canto máis carbono absorben. Pero a fixación de carbono non se queda no monte, tamén se prolonga durante a vida útil da madeira que se xera neses bosques que, polo feito de estar xestionados, producen unha madeira para un uso industrial con maior valor engadido», explica. La cuestión es que, por ejemplo, la madera de un pino con un grosor suficiente como para poder ser usada para la fabricación de una viga o de calidad suficiente para hacer CLT _un producto capaz de sustituir en un edificio materiales menos sostenibles como el hormigón_ continúa fijando carbono durante su vida útil, mucho más que la madera destinada a producir elementos de embalaje con una vida útil mucho más reducida.

Calcular los créditos de carbono que genera a mayores un monte ordenado comparado con uno que está abandonado (lo que los técnicos llaman adicionalidad) es otro de los temas en los que está trabajando la Xunta de Galicia para que, con la modificación que planean en la Lei de Montes, tanto los propietarios particulares como las asociaciones propietarias de superficies forestales puedan comercializar sus créditos de carbono. De esa forma, se podría ampliar el abanico de beneficiarios de esa fuente de ingresos más allá de lo que marca el real decreto 163/2014 del Gobierno central por el que se crea el registro de huella de carbono, compensación y proyectos de absorción de huella de carbono. La norma estatal únicamente permite vender créditos de carbono en montes quemados o que no estuvieran arbolados en los últimos treinta años, limitando mucho el número de propietarios forestales que podrían beneficiarse de la comercialización de esos créditos. 

«O crédito vai variar a súa cotización en función do modelo de cáculo e canto máis fiable sexa, maior valor»

Con esos cálculos en los que se está trabajando, dice Jacobo Aboal, «o que pretendemos é incorporarnos a un modelo fiable e con garantías porque, aínda que hai moitos estándares de merca de créditos de carbono no mundo, os que sexan más fiables para as empresas, tamén serán os que acadarán maiores prezos. O crédito vai variar a súa cotización en función do modelo e, canto maior sexa a súa fiabilidade e a garantía no cálculo do carbono que absorben realmente os bosques e os produtos de madeira obtidos deles, maior será». En el futuro lo que se pretende es que particulares, colectivos.... de todas partes puedan acceder a esos créditos generados en el monte gallego y que podrán ser comercializados por sus propietarios de forma voluntaria.

De hecho, la Xunta podrá también articular un registro en el que se podrán inscribir los titulares de esos derechos derivados del aumento del carbono almacenado en sus montes gestionados. Ello permitirá a las personas físicas o jurídicas que quieran comprar esos créditos, bien como intermediarios o como agentes finales, conocer los recursos de que disponen.