Nueva protesta en Lugo contra el acuerdo con Mercosur: «Deberan estar aquí os alcaldes»
GANADERÍA
Centenares de ganaderos se manifestaron contra el pacto comercial con la organización sudamericana, con comentarios negativos sobre la situación del sector
30 ene 2026 . Actualizado a las 09:33 h.El acuerdo con Mercosur sigue generando rechazo en la ganadería de Galicia. Varios centenares de personas recorrieron este jueves, de nuevo, el centro de Lugo, secundando la convocatoria de Gandeiros Galegos da Suprema y de Agromuralla. Tras haberse suspendido las protestas en días pasados, después de que el acuerdo entre la Unión Europea y la organización sudamericana se hubiese mandado al Tribunal de Justicia de la Unión Europea, este jueves se reanudaron con un guion ya conocido: recorrido entre el multiusos de la Xunta y la Subdelegación del Gobierno, parada frente a la sede de la Diputación, tractores aparcados en la ronda da Muralla y consignas coreadas contra ese acuerdo.
Santiago Rego, presidente de la Asociación de Gandeiros Galegos da Suprema, mostró temor por la próxima situación. Tras el anuncio de que el acuerdo se enviaría a los tribunales, ahora, dijo, hay la amenaza de que entre en vigor de manera provisional, antes de que se dicte sentencia. «Parécenos unha irresponsabilidade absoluta e unha falta de respecto a todo o sector primario», dijo. Como en las anteriores protestas, expresó el temor a que la entrada de productos procedentes de Mercosur no solo suponga una «competencia desleal» sino un riesgo par ala seguridad alimentaria. Pablo González, de Agromuralla, criticó al final, cuando la marcha ya había llegado ante la Subdelegación del Gobierno, que eurodiputados gallegos del PP y del PSOE no les hubiesen concretado todavía una reunión.
Mientras tanto, entre ganaderos presentes en la manifestación podía percibirse una sensación de malestar causada tanto por el acuerdo con Mercosur como por otros problemas del campo. Manuel Quiroga, ganadero de carne de Becerreá, advertía que toda la sociedad podía y debía percibir si el sector primario pasaba por momentos de bonanza o de dificultades. «Se o campo vai ben, todo o mundo vai ben», decía. En su opinión, falta más respaldo oficial: «Deberan estar aquí os alcaldes», afirmó.
Aseguró que se había molestado en buscar información sobre el acuerdo. Su inquietud es la posible llegada de carne de otros países, «de animais sen 'chapear', sen ningún control». Daniel Fraga, de Abadín, se quejaba más bien de la situación del campo en general. «O Mercosur acabará por afogarnos, supoño», afirmaba, aunque citando también otras cuestiones. En primer lugar, se quejaba de un exceso de burocracia en el campo, que, aseguraba, supone un contratiempo. En segundo, de cuestiones de su parroquia, Castromaior, porque no hay concentración parcelaria y la base territorial está muy repartida.
Juan Gómez, ganadero de Bretoña (A Pastoriza) con reses del sector cárnico (unas cincuenta) y del sector lácteo (unas 200), también se sentía preocupado por la posible llegada de productos de otros países, pero además echaba en falta pronunciamientos públicos más claros: «O problema que temos é dos políticos», subrayó. Esther, ganadera de leche del municipio de Lugo que prefirió no decir su apellido, también opinaba que el campo gallego se vería obligado a competir en desigualdad.
