El precio del porcino sigue en caída libre y los ganaderos gallegos ya pierden 40 euros por cada cerdo que producen
GANADERÍA
La cotización de estos animales volvió a bajar la semana pasada por la crisis de la peste porcina africana y acumula una depreciación de 31 céntimos en solo unos meses
20 ene 2026 . Actualizado a las 20:24 h.Ni diciembre ni enero suelen ser buenos meses para los ganaderos de porcino, pues esta es una época en la que el precio de estos animales cae. Pero el descenso que están registrando este año las cotizaciones del cerdo está siendo mucho más acusado que en ejercicio anteriores. Para el presidente de la Federación Gallega de Porcino (Fegapor), Pablo Meijomín, la principal causa de esta depreciación hay que buscarla en el brote de peste porcina africana que está sufriendo Cataluña, que además coincide con la imposición por parte de China de nuevos aranceles a esta carne. Es, la tormenta perfecta que está provocando que los ganaderos gallegos, y el los del resto de España, pierdan ya una media de 40 euros por cada cerdo que producen.
Antes de que Cataluña detectara al primer jabalí con peste porcina africana, el precio del porcino en Mercolleida, la feria de referencia para todo el sector, superaba los 1,30 euros por kilo. Pero llegó la enfermedad y, con ella, una caída en las cotizaciones que ha sido constante. En las primeras semanas el precio ya había caído 21 céntimos y, ahora, tras la última bajada, el precio que se paga por estos animales está en un euro por kilo.
«Non tiñamos un precio mínimo así dende o 2017 ou 2018, pero tamén é certo que os custes de produción son agora moito máis elevados ca entón», explica Meijomín. Eso significa que, actualmente, los ganaderos están perdiendo unos 40 euros por cada cerdo que producen. Porque, actualmente, producir un animal de estas características tiene un coste medio de 1,32 y 1,35 euros por kilos. Y los productores solo están recibiendo un euro por kilo. «En Galicia prodúcense unha media de 60.000 porcos por semana. Isto significa que os gandeiros galegos están deixando de ingresar arredor de dous millóns de euros cada semana», añade.
La primera causa de estos descensos en las cotizaciones se explica porque el mercado del porcino es cíclico y siempre que llega diciembre su precio empieza a bajar y no remonta hasta primavera. Pero es cierto que, en los últimos años, estas caídas no habían sido tan acusadas. La pérdida de hasta 30 céntimos en las cotizaciones se debe, sobre todo, a la llegada de la peste porcina africana, «que pechou as exportacións a Xapón e iso está afectando moito», añade Meijomín. También influyen los aranceles que impuso China al porcino europeo porque, aunque España no está entre los países más afectados, sí que están dejándose sentir en las exportaciones de Alemania y Francia, que derivan ahora al mercado europeo lo que no pueden vender en China.
La situación se está dejando sentir en los mataderos, asegura Meijomín, y los más grandes ya han anunciado que van a doblar turnos para poder sacar adelante a todos los animales que hay pendientes y congelar su carne. Esta medida podría traer cierto alivio al mercado porque, actualmente, «hai moito gando atrasado do mes de decembro», explica Meijomín.
Lo que no han bajado en los últimos meses son los costes de producción, explica el presidente de la federación gallego, lo que implica que muchas granjas están actualmente «perdendo un montón de cartos». Porque tratar de reducir la producción no es sencillo. «Hai dous tipos de produtores, os que producen leitóns e os que os traen de Europa. Eses últimos vai ser fácil que baixen a produción, porque mercarán menos, pero os outros non teñen maneira de parar porque as producións se fixan a un ano vista», explica. Confía en que ese freno a la importación de lechones permita ayudar a reestructurar la oferta y la demanda vuelva a crecer, trayendo consigo un nuevo incremento de los precios.
Meijomín confía en que el mercado empiece a recuperarse en breve. «Esperemos que esta situación non se alongue moito no tempo, porque de seguir así pode supoñer un descenso importante na produción», asegura. Los bajos precios pueden desanimar a los ganaderos, llevar al cierre de explotaciones y provocar, en último caso, «que España pasae de ser un país exportador desta carne a ser importador», concluye.
