Las granjas

José Ramón Ónega

GANADERÍA

19 nov 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

El 57% de las explotaciones ganaderas cierran por falta de continuidad , y el 7% lo hacen por baja rentabilidad. Lo acaba de decir Manuel Morales, miembro de una cooperativa veterinaria zamorana, en las jornadas organizadas por la cooperativa Seragro. En dos líneas ha señalado toda una tragedia.

La tragedia del campo y, en particular, la del sector ganadero que venía siendo la columna vertebral de la economía de Galicia. Cabe hacer una predicción sin necesidad de acudir a meigas ni adivinos. Si este fenómeno continúa, la Galicia rural desaparecerá, se esfumará en la niebla del tiempo y los poetas líricos cantarán el pasado como hacen los historiadores con los celtas.

Es tragedia conocer que los jóvenes rurales tienen la idea de que el trabajo agrario y ganadero es sucio y sacrificado y no permite librar los fines de semana. Dejan la granja y se arriesgan a conseguir trabajos peor pagados en centros urbanos, huyendo del campo. Las ciudades están soportando este éxodo con angustia, marcha bíblica hacia el paraíso urbano, que ha traído y trae marginación, desarraigo y exclusión social. El choque es tan brutal que la sociología y la política no dan abasto para entender el problema y buscar soluciones válidas.

Noto yo en mis lares chairegos que el campo se desertiza humanamente dejando paso a las masas forestales. Vuelve el bosque antiguo y tenebroso, la invasión del pino y el eucalipto, el abandono del roble y el castaño. Retornamos a los tiempos oscuros de la prehistoria cuando el hombre luchaba contra las fieras y se refugiaba en la cueva pintando bisontes. Quien no vea que el mundo de aldea y pazo se acaba, tiene que ir al oculista.