El refugio de Bértoa aún resiste

AGRICULTURA

El abandono al que está sometido no ha roto el encanto de un paraje emblemático para varias generaciones de carballeses

24 ene 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Es evidente que el refugio de Bértoa ya no tiene el tirón de antaño. En su época de máximo esplendor no solo ofrecía cobijo a los pescadores, sino que cada fin de semana, sobre todo en verano, se convertía en el punto de encuentro de numerosas familias. Para quienes vivieron el Carballo de los años sesenta y setenta, sobre todo, antes de que la playa de Razo acaparase todo el protagonismo, el refugio todavía tiene una importante carga simbólica.

Con el paso de los años, el área recreativa dejó de utilizarse y quedó sumida en el olvido de los carballeses y de las Administraciones responsables de su gestión. Porque ahora es la Consellería de Medio Ambiente, pero antes ya lo fue la de Agricultura. Sobre la mesa de sus responsables estuvo en 1997 un proyecto para acondicionar las instalaciones y mejorar la integración del edificio del refugio en el entorno. Pero los años siguientes solo sirvieron para que el abandono siguiese incrementándose y para que el paraje se convirtiese en el blanco de los vándalos, que acabaron por destrozarlo prácticamente todo.

Antes y después

Un reportaje publicado por este periódico en junio del 2006 denunció la pésima situación del enclave, con la casa desvalijada y llena de basura, la maleza creciendo a su antojo y las huellas de los gamberros presentes por todas partes. Aquella llamada de atención surtió efecto, al menos para que, a partir de entonces, operarios de la Consellería de Medio Ambiente realicen limpiezas periódicas y controlen el crecimiento de la vegetación. La vivienda está abierta y disponible para los pocos usuarios que tiene el refugio, aunque de vez en cuando aparecen desperdicios que no tienen tanto que ver con el desinterés de las Administraciones como con la falta de civismo de algunos de los visitantes del paraje.

Sin embargo, parece que no existe demasiado interés por recuperar el refugio de Bértoa. Al menos hasta ahora, porque una iniciativa de Terra Galega obligará al Concello de Carballo a tomar alguna medida al respecto, por la parte que le toca. Y esa medida, pactada entre los autores de la moción y los dos grupos que integran el gobierno municipal, consistirá en demandar de la Consellería de Medio Ambiente una actuación en el enclave y la firma de un convenio para que el Ayuntamiento pueda usarlo. Además, y lo que es más importante de cara al futuro, el refugio de Bértoa quedará incluido en el nuevo Plan General de Ordenación Municipal (PGOM), en el que se preverá, además, la posibilidad futura de acondicionar un sendero hasta el Muíño da Cheda, para recuperar así un paseo realizado tradicionalmente por los visitantes, e incluso para reservar el espacio necesario para una hipotética ampliación.